<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://profesorgarrocha.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>La profe</title><description>Un sitio para profundizar en Literatura, Filosof&#xED;a, Psicolog&#xED;a y Pol&#xED;tica.&lt;br /&gt;alvarogarrocha@gmail.com&lt;br /&gt;luciangelica-church.blogspot.com</description><link>https://profesorgarrocha.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>SOBRE "LAS M&#xC1;SCARAS DE DIOS"  DE JOSEPH CAMPBELL.</title><link>https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/022201-sobre-las-mascaras-de-dios-de-joseph-campbell-.php</link><guid isPermaLink="true">https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/022201-sobre-las-mascaras-de-dios-de-joseph-campbell-.php</guid><description><![CDATA[<strong>Desde &eacute;pocas ancestrales, los primeros grupos humanos en el hemisferio norte, celebraban el solsticio de invierno como la noche del nacimiento de la luz. Fecha en la que las tinieblas eran derrotadas por la luz, que venc&iacute;a sobre ellas. De este modo daban culto al Sol</strong>. <p><strong>Al decir del historiador de las religiones, E. Ro&iacute;zton Pike,</strong> <strong>&ldquo;los persas y los egipcios, los fenicios y los sirios, los griegos y los romanos, los mexicanos y los peruanos, los hind&uacute;es y otros pueblos; celebraban en aquel d&iacute;a el parto de la reina de los cielos, la virgen celestial y el nacimiento de su hijo, del Dios Solar. Dionisos o Baco, Mitra o Apolo, Zoroastro u Horus, etc., todos ellos anteriores al Cristo cristiano, Y todos ellos llamados &ldquo;El Salvador&rdquo;, y nacidos de una virgen entre el 20 y el 25 de diciembre; esto es: la fecha del solsticio de invierno, tambi&eacute;n llamada &ldquo;La puerta de los Dioses&rdquo;. &ldquo;El nacimiento de Adonis &ndash; contin&uacute;a el estudioso &ndash; se celebraba ese d&iacute;a.</strong> Los autores cristianos afirman que las ceremonias paganas ten&iacute;an lugar en cavernas, entre ellas la supuesta cueva de Bel&eacute;n en donde habr&iacute;a nacido Cristo. </p><p><strong>Los antiguos egipcios fijaban la pre&ntilde;ez de Isis, la virgen reina de los cielos, en el mes de marzo y el nacimiento de Horus a fines de diciembre.</strong> Los egipcios no s&oacute;lo adoraban a una madre virgen, sino que representaban a los fieles la efigie de su reci&eacute;n nacido acostado en un pesebre. Osiris fue tambi&eacute;n hijo de una &ldquo;virgen santa&rdquo; y naci&oacute; el 25 de diciembre. En ese mismo d&iacute;a, seg&uacute;n algunas narraciones, naci&oacute; Buda, que tampoco fue concebido sexualmente, aunque su madre fuera casada&rdquo;. </p><p>Tambi&eacute;n germanos y escandinavos, tuvieron fiestas importantes en esta fecha.<strong> Por ejemplo, Frey &ndash;hijo de los dioses vikingos Od&iacute;n y Friga-, tambi&eacute;n naci&oacute; el 25 de diciembre; fecha en que los druidas celebraban su fiesta anual del fuego y en que los romanos conmemoraban el nacimiento del sol &ndash; invicto - y el de Mitra, dios solar persa, cuyo culto se hab&iacute;a extendido durante la decadencia del imperio.</strong></p><p>En fin, naciera cuando naciera Jes&uacute;s, el llamado Cristo, lo cierto es que milenios antes de su supuesto nacimiento ya se celebraba el solsticio de invierno con un significado similar al que la cristiandad de hoy le otorga: El nacimiento de la luz y la victoria sobre las tinieblas. </p><p>Veamos en detalle las leyendas sobre algunos de estos &ldquo;Cristos&rdquo;.</p><p>Relaci&oacute;n de algunos &ldquo;cristos&rdquo; de varias religiones antiguas: </p><p>ATTIS: El "cristo" frigio.<br /><strong>Nacido de la Virgen NANA un 25 de diciembre.</strong> <br /><strong>Pose&iacute;a una doble Divinidad, Padre e Hijo Divino.</strong> <br /><strong>Fue un Salvador, crucificado en un &aacute;rbol para la salvaci&oacute;n de toda la Humanidad;</strong> Fue enterrado pero al tercer d&iacute;a varios sacerdotes <strong>encontraron su tumba vac&iacute;a; Resucit&oacute; de entre los muertos (un 25 de Marzo).</strong><br />Sosten&iacute;an las siguientes creencias: Un bautismo por el que &ldquo;se nac&iacute;a de nuevo&rdquo; , pecados limpiados por la sangre de Attis, ten&iacute;an una <strong>sagrada comida anual en la que el pan representaba el cuerpo del dios y el vino su sangre</strong>. <br />Sus fieles comieron pan y comida sagrada, creyendo haber recibido el cuerpo del Salvador. <br />La Celebraci&oacute;n de su muerte y resurrecci&oacute;n es en primavera. <br /><strong>Denominado como &ldquo;Buen Pastor", &ldquo;El Supremo Dios", &ldquo;El Hijo de Dios&rdquo;, &ldquo;El Salvador&rdquo;.</strong></p><p>BUDA: El "cristo" indio y chino.<br />Nacido de la Virgen MAYA un 25 de diciembre; anunciado por una estrella y fue visitado por hombres sabios con costosos regalos. A su nacimiento seres celestes le cantaban canciones. <br />A los 12 a&ntilde;os ense&ntilde;&oacute; en un Templo. Fue tentado por Mara, que era el esp&iacute;ritu del mal, en tiempos de ayuno. <br />Bautizado con agua, en nombre del Esp&iacute;ritu del dios presente. <br />San&oacute; a personas enfermas. <br />Aliment&oacute; a unas 500 personas a partir de una peque&ntilde;a canasta de bizcochos. <br />Oblig&oacute; a sus seguidores a la pobreza y a renunciar al mundo. <br />Se transform&oacute; en un Monte. <br /><strong>Tenido como: &ldquo;Portador de luz", &ldquo;Maestro", &ldquo;La Luz del Mundo&rdquo;.</strong> </p><p>DIONISIO: El "cristo" ateniense. <br />Nacido de una Virgen un 25 de diciembre en un Pesebre. <br />Llev&oacute; a cabo diferentes milagros. <br />Montado en un Burro realizo una Procesi&oacute;n Triunfal <br />Transform&oacute; agua en vino. <br />Dio de comer alimento sagrado a sus seguidores y recibieron as&iacute; el cuerpo del dios. <br />Resucit&oacute; entre los muertos un 25 de marzo. <br />Es identificado con el s&iacute;mbolo del carnero y del cordero. <br />Denominado como &ldquo;Rey de Reyes"; &ldquo;El &ldquo;El Unig&eacute;nito de Dios"; &ldquo;El Redentor"; &ldquo;El Salvador"; &ldquo;El portador de todos los pecados", &ldquo;Ungido".</p><p>HERACLES: El "cristo" griego. <br />Nacido en el solsticio de invierno, hijo de una Virgen de quien se contuvo de sexo hasta que el ni&ntilde;o naciera. <br />Sacrificado en el equinoccio de primavera. <br />Denominado &ldquo;El Salvador", &ldquo;Pr&iacute;ncipe de la Paz", &ldquo;Hijo de todos los justos&rdquo;, &ldquo;El Unig&eacute;nito". </p><p>&nbsp;</p><p>KRISHNA: El "cristo" hind&uacute;.<br />Nacido en tiempos en que su Padre era un sustituto, Nanda, se encontraba en la ciudad para pagarle sus impuestos al Rey. Su Natividad fue anunciada por una estrella. <br />Krishna fue hijo de la Virgen Devaki, naci&oacute; en una cueva, que al momento de su nacimiento fue milagrosamente iluminada por una estrella. Las vacas se inclinaron para adorarle. <br />El Rey Kansa intent&oacute; buscar al Cristo Hind&uacute;, para matarle. <br />Krishna viaj&oacute; mucho y hac&iacute;a varios milagros; resucito muertos sanando leprosos, sordos y ciegos. <br />Krishna muri&oacute; crucificado y atravesado por una flecha. Una vez fallecido descendi&oacute; a los infiernos, pero definitivamente al tercer d&iacute;a ascendi&oacute; a los cielos. Se espera un segundo advenimiento. <br />Krishna es la segunda personificaci&oacute;n de la Trinidad Hind&uacute;. </p><p>MITRA: El "cristo" persa. <br />Originario de Persia, adorado en la India y posteriormente en Roma. <br />Cuando el mito de Cristo era nuevo y poco conocido, Mitras y el Mitra&iacute;smo eran ya ancestrales. <br />Adorado por siglos como el mensajero de la verdad, Mitra era venerado por los persas (Zoroastrismo), y por los hind&uacute;es (v&eacute;ase la literatura V&eacute;dica) antes de que su fe fuera reconocida en Roma, en donde los misterios de Mitra florecieron en el siglo segundo d.C. <br />Tempranamente los cristianos acomodaron la religi&oacute;n cristiana a los ideales de Mitra, Constantino era fiel adorador de este dios.<br />Cada a&ntilde;o, a mediados de invierno, el Hijo del dios nuevamente nac&iacute;a, poni&eacute;ndole fin a la oscuridad. Cada primer minuto de todos los 25 de diciembre en el Templo de Mitra los sacerdotes con atuendos blancos encend&iacute;an velas e inciensos celebrando el nacimiento del Hijo del dios. Mitra naci&oacute; un 25 de diciembre en una cueva, era hijo de una Madre Virgen. Mitra descendi&oacute; del cielo como hombre, salv&oacute; a la Humanidad de sus pecados, siendo conocido como &ldquo;El Salvador" &ldquo;El hijo de Dios", &ldquo;El Redentor", &ldquo;El Cordero de Dios". (Aunque estas calificaciones excepto la de &ldquo;hijo de dios&rdquo; que era original de la religi&oacute;n mitr&aacute;ica pertenecen a la inclusi&oacute;n del cristianismo en el siglo III y IV) <br />Fue sepultado en una tumba, de la cual resucit&oacute; de entre los muertos. Es un evento celebrado anualmente con mucho regocijo durante el comienzo de la primavera, coincidiendo con la pascua cristiana.<br />Sus seguidores llevan a cabo banquetes sacramentales en memoria de &eacute;ste acontecimiento. Las Sagradas comidas, pan y agua, o pan y vino, son simb&oacute;licamente el cuerpo y la sangre del sagrado Tauro, (dios)<br />Bautismo en la sangre del toro. (Taurobolum) <br />Bautismo &ldquo;lavado en la sangre del cordero" inclusi&oacute;n posterior del cristianismo para atraer a los fieles de Mitra a la religi&oacute;n cristiana la cual finalmente asumi&oacute; los credos mitr&aacute;icos. <br />Bautismo de agua, inclusi&oacute;n posterior del cristianismo <br />Los Rituales Mitr&aacute;icos ocasionaban la transformaci&oacute;n y salvaci&oacute;n de sus adherentes - una especie de elevaci&oacute;n del alma hacia una realidad divina- <br />Los festivales Mitr&aacute;icos eran dos, uno hacia el solsticio de invierno, (que simboliza su nacimiento), y otro hacia el solsticio de primavera que simboliza a su muerte y resurrecci&oacute;n. </p><p>ZOROASTRO: El "cristo" de Babilonia. <br />Nacido de una Virgen. <br />Fue bautizado en un r&iacute;o. <br />En su juventud &eacute;l asombr&oacute; con su extraordinaria sabidur&iacute;a a otros sabios. <br />Tentado en el desierto por el demonio. <br />Desaloj&oacute; a los demonios. <br />Le devolvi&oacute; la vista a un hombre. <br />Revel&oacute; todos los misterios del Cielo, del Infierno, de la Resurrecci&oacute;n, del juicio, de la Salvaci&oacute;n y de los sucesos futuros. <br />Sus fieles celebraban la Eucarist&iacute;a por medio de una sagrada comida. <br />Se lo denominaba &ldquo;La Palabra hecha Carne". </p><p>OSIRIS: El "cristo" egipcio. <br />Conocido en Roma como KERISTO, el ungido. <br />Nacida de la Virgen ISIS-MERI un 25 de diciembre en un pesebre. <br />Su nacimiento fue anunciado por una estrella y asistido por hombres sabios, (Reyes Magos); Su padre terrenal se llamaba &ldquo;Seb". <br />Anup le hizo pasar por un rito similar al bautismo. <br />Osiris Viaj&oacute; extensamente, ense&ntilde;&oacute; a los hombres y pacific&oacute; los pueblos por medio de la m&uacute;sica <br />Hizo milagros, exorcizo demonios. <br />Sus fieles celebraban su muerte y resurrecci&oacute;n cada a&ntilde;o en el equinoccio invernal (Pascua) <br />Denominado &ldquo;El camino de la Verdad y de la Luz", &ldquo;dios convertido Hombre", &ldquo;El Hijo del dios", &ldquo;El Verbo hecho carne". <br />Se esperaba que reinara durante mil a&ntilde;os.</p><p><br />En fin, que cada quien saque sus conclusiones (otros ya han "sacado" lo suficiente de estas creencias)</p><p><strong>A quien est&eacute; interesado en esta parte de la historia de los pueblos y de sus culturas: mitos y religiones, y en la evoluci&oacute;n de la idea de Dios desde la antig&uuml;edad, le recomiendo leer a Mircea Eliade, y, tambi&eacute;n, los tres tomos de Joseph Campbell, intitulados: &ldquo;Las m&aacute;scaras de Dios&rdquo;, adem&aacute;s de &ldquo;El vuelo del ganso salvaje&rdquo; del mismo autor.</strong></p>]]></description><pubDate>Fri, 22 Feb 2008 00:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>A JOSE TOMAS.</title><link>https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/021901-a-jose-tomas-.php</link><guid isPermaLink="true">https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/021901-a-jose-tomas-.php</guid><description><![CDATA[<div class="cabecera_noticia_opinion"><h2>TRIBUNA: FERIA DE LINARES JOAQU&Iacute;N SABINA </h2><h1>De pur&iacute;sima y oro</h1><div class="firma"><p><strong>JOAQU&Iacute;N SABINA</strong> 31/08/2007 </p></div><div class="limpiar"></div></div><div class="contenido_noticia"><div class="estructura_2col_1zq"><div class="margen_n"><div class="borde_sup"></div><div class="votos"><div id="votosC"><div class="votos_estrellas"><div class="votos_votar"><div class="votos_txt_vota"><div class="comentarios_s"><a href="/envios/enviar_noticia/index.html?xref=20070831elpepirdv_6.Tes&amp;type=&amp;anchor=elpepirdv&amp;d_date=&amp;aP=modulo%3DEnviar%26params%3Dxref%253D20070831elpepirdv_6.Tes%2526type%253D%2526d_date%253D%2526anchor%253D" title="Enviar"></a></div>Jos&eacute; Tom&aacute;s evoluciona favorablemente de la cornada recibida el mi&eacute;rcoles mientras lidiaba a su primer toro en la plaza de Linares (Ja&eacute;n), justo el d&iacute;a en el que se conmemoraba el 60&ordm; aniversario de la muerte de Manolete. Seg&uacute;n el parte de ayer del hospital de San Agust&iacute;n de Linares, el diestro pas&oacute; la noche tranquilo, sin fiebre y con antibi&oacute;ticos para evitar infecciones en la herida. Su pron&oacute;stico es reservado. Jos&eacute; Tom&aacute;s fue trasladado ayer al hospital El &Aacute;ngel de M&aacute;laga para estar m&aacute;s pr&oacute;ximo a su residencia de Estepona. El torero podr&iacute;a volver a los ruedos el 12 de septiembre en Salamanca. Desde su reaparici&oacute;n el pasado 17 de junio en Barcelona, Jos&eacute; Tom&aacute;s ha resultado herido en cuatro plazas.</div></div></div></div></div><p>Mis hijas no han visto nunca (ni ganas) una corrida de toros: <em>pa</em> lo que hab&iacute;a que ver... Pero su padre les contar&aacute;, babeando de orgullo y emoci&oacute;n, que una tarde en Linares, en el 60&ordm; aniversario de la muerte de Manolete, parece que fue ayer, y minutos antes del torniquete de corbat&iacute;n que no impidi&oacute; que regara la arena con su sangre, le brind&oacute; un toro Jos&eacute; Tom&aacute;s, esta vez, s&iacute;, de pur&iacute;sima y oro.</p><div class="info_complementa"><div class="listado_despiece"></div><div class="listado_hermanas"></div><div class="otros_webs"><h3>La noticia en otros webs</h3><ul><li><a href="/archivo/buscando.html?query=De pur&iacute;sima y oro&amp;donde=enotros&amp;idioma=es">webs en espa&ntilde;ol</a> </li><li><a href="/archivo/buscando.html?query=De pur&iacute;sima y oro&amp;donde=enotros&amp;idioma=nes">en otros idiomas</a> </li><li><a href="http://technorati.com/search/http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/purisima/oro/elpepucul/20070831elpepirdv_6/Tes" target="_blank">Blogs que enlazan aqu&iacute;</a> </li></ul></div></div><div class="info_complementa"></div><p>La historia viene de lejos: hasta el abajo firmante, en el dorado ocaso de Curro y Anto&ntilde;ete, estaba a punto de pedir el carn&eacute; de miembro de la sociedad protectora de animales, cuando empez&oacute; su vida p&uacute;blica Jos&eacute; Tom&aacute;s. Como tantos otros que, despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os, o de 60, ayer, en Linares, han vuelto a las plazas para respirar ese perfume de verdad, de misterio y de leyenda que solo &eacute;l encarna a manos llenas. Nadie que uno haya seguido respeta tanto al toro y a s&iacute; mismo hasta el punto de no concederse la m&aacute;s m&iacute;nima ventaja. Nadie. Su terreno es el del toro. Lo he paladeado en sus cuatro etapas: al principio, la revelaci&oacute;n; antes de retirarse, la duda; retirado ya, la tortura interna, la reflexi&oacute;n y, por fin, en su gloriosa y apasionada vuelta, la insobornable madurez, la confirmaci&oacute;n cabal de la leyenda. Lo he aplaudido, he sufrido y gozado con &eacute;l, de qu&eacute; manera, en Barcelona, Madrid, Lima, El Puerto, Almer&iacute;a, Linares, etc&eacute;tera. Estuve en la Monumental, del brazo de Serrat, soportando en trance la <em>kale borroka</em> antitaurina la tarde de su ruidosa reaparici&oacute;n. Incluso alguna vez, hace un lustro, me sorprend&iacute; a m&iacute; mismo en un tendido de Las Ventas pele&aacute;ndome a gritos -s&iacute;, como un energ&uacute;meno, &iquest;pasa algo?- con los inevitables antitomistas (los maniqueos, &iquest;recuerdan?). He disfrutado de su palabra, tan sabia como escasa, de su inquietante mirada y de su noble amistad estos a&ntilde;os de ausencia de los ruedos y puedo asegurarles que si, como dec&iacute;a el cl&aacute;sico, se torea como se es, no hay mejor paradigma que Tom&aacute;s. &iexcl;Qu&eacute; falta hac&iacute;a! Como es carne de copla y de soneto he escrito mucho sobre su arte, pero siempre se queda uno tan corto... &iquest;C&oacute;mo estar a la altura de la sangre? Empec&eacute; a sospechar cuando me hizo saber por terceros, con exquisita discreci&oacute;n, que quer&iacute;a invitarme a Linares. En el viaje de ida corneaban <em>isleros</em> mi barriga. Hotel Cervantes. Dos entradas de barrera. Como en una postal sepia me acord&eacute; de mi padre, con quien iba de ni&ntilde;o a la feria de san Agust&iacute;n. Mesa camilla y pantalones cortos. Sab&iacute;a, eso s&iacute;, que har&iacute;a el paseo de pur&iacute;sima y oro. No como Manolete, que fue de palo rosa, sino como la licencia crom&aacute;tica que me permit&iacute; en una canci&oacute;n que ayer acab&oacute; de unirnos para siempre.</p><p>Tendido 2. Bordados de capote en la barrera. All&aacute; se vino con esa solemne naturalidad marca de la casa que atesora como un sacerdote que oficiara un rito pagano y olvidado. Yo me desmonter&eacute; tambi&eacute;n, temblando (pedazo de panam&aacute;, oiga). No dir&eacute; lo que dijo en el brindis. Eso queda para m&iacute;. Pero supe lo que se siente con una montera h&uacute;meda en la mano cuando el torero, mi torero, se inmola en el culto sagrado de la verg&uuml;enza torera, la pasi&oacute;n y la sangre. Tambi&eacute;n s&eacute; que no podr&eacute; explicarlo. Me har&iacute;a falta la pluma de Joaqu&iacute;n Vidal con ese tono tan suyo de moderno revistero antiguo. Luego la enfermer&iacute;a, la del cloroformo, la de Manolete, y despu&eacute;s los tel&eacute;fonos ardiendo en el hospital ya de vuelta a Madrid, con una luna como de albero, m&aacute;s redonda y m&aacute;s naranja que nunca, porque toco ma&ntilde;ana en Illescas, y con <em>Vinatero</em> (as&iacute; se llamaba el de N&uacute;&ntilde;ez del Cuvillo) esta vez en la barriga y estatuarios en el alma, sinti&eacute;ndome, perdonen la arrogancia, casi culpable. C&uacute;chares me dispense pero no puedo dejar de pensar que, no tan inconscientemente, el de Galapagar hizo lo posible y hasta lo imposible, porque el toro se las tra&iacute;a y miraba y avisaba, para estar en la misma camilla, en el mismo gajo de terreno, en el mismo purgatorio con azogue del espejo en que se mira: Manuel Rodr&iacute;guez Manolete. &iquest;Se trata de un loco? Nada m&aacute;s lejos. Se trata, sobre todo, de un hombre, de un torero, de un artista, con un orgullo que no deja sitio a la vanidad, de coraz&oacute;n caliente y sangre fr&iacute;a con creces derramada. De poetas, no de <em>paparazzis,</em> de telediarios, de informes semanales, no de inmundos <em>tomates.</em> Bendito sea. M&aacute;s m&iacute;stico que &eacute;pico. M&aacute;s heterodoxo que acad&eacute;mico, con m&aacute;s duende, m&aacute;s &uacute;nico que nadie. En tiempos de emociones tan triviales, tan de usar y tirar, la mano izquierda de Tom&aacute;s redime. Que se lo pregunten a Vicente Amigo, a Jorge Sanz, a Jos&eacute; Ram&oacute;n de la Morena y a tantos otros, incluido el sublime Morante de la Puebla, que ayer lo vio, estupefacto, como yo. A estas alturas de cantantes <em>todo a cien,</em> poetas muertos y controles <em>antidoping,</em> me queda una sola adicci&oacute;n y la m&aacute;s grave: se llama Jos&eacute; Tom&aacute;s y, como cura de todo, no tengo intenciones de curarme. Gracias, amigo. Salud, maestro. Cu&iacute;date lo justo.</p><div class="limpiar"></div><div class="presentacion"><p><strong>Joaqu&iacute;n Sabina.</strong> Desde el tendido 2.</p></div></div></div></div>]]></description><pubDate>Tue, 19 Feb 2008 02:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>TABLAS DE SARHUA</title><link>https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/021601-tablas-de-sarhua.php</link><guid isPermaLink="true">https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/021601-tablas-de-sarhua.php</guid><description><![CDATA[<table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="470" height="7"><tbody><tr><td height="25" valign="middle"><strong class="georg12">Imagen de una pl&aacute;stica andina</strong></td></tr><tr><td class="georg9" valign="top" bgcolor="#ecf3f9">La imagen represent&oacute; y representa, aun hoy, la forma m&aacute;s natural de producci&oacute;n cultural entre las sociedades andinas. Tal es el caso de las afamadas tablas de Sarhua, cuyos logros est&eacute;ticos reclaman un sitial de importancia dentro de una actividad de gran alcance.</td></tr><tr><td class="georg10" valign="top"><p><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Si bien la oralidad encierra el proceso de comunicaci&oacute;n entre los hablantes, ella lleva consigo toda una gama de met&aacute;foras e im&aacute;genes que consolidan un sistema ling&uuml;&iacute;stico per se. Esta identificaci&oacute;n con la figura como ente discursivo, ya no solamente entre ind&iacute;genas y mestizos en los Andes peruanos, repercute en la cosmovisi&oacute;n homog&eacute;nea de sus agentes creadores.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Toda imagen implica una representaci&oacute;n f&iacute;sica de una idea o un concepto determinado. La etnolog&iacute;a identifica la necesidad de decodificar estas categor&iacute;as, abarcando esa misma representaci&oacute;n s&oacute;lo desde su periferia<span class="folio"> [1]</span>, aunque sin constatar una funci&oacute;n est&eacute;tica semejante a la occidental. De hecho, la construcci&oacute;n art&iacute;stica plasmada en las obras del &ldquo;arte popular&rdquo; configura nuevas estructuras discursivas por definir, por cuanto necesitan contextos y marcos referenciales propios. De all&iacute; que estas estructuras ic&oacute;nicas <span class="folio">[2]</span> posibilitan la afirmaci&oacute;n de teor&iacute;as est&eacute;ticas y art&iacute;sticas, a partir de &ldquo;nuevas categor&iacute;as geohist&oacute;ricas que reemplacen las construidas por la modernidad&rdquo;<span class="folio"> [3]</span>.<br /></p><p>&ldquo;Arte popular&rdquo;: tolerando la exclusi&oacute;n</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mirko Lauer<span class="folio"> [4]</span> hab&iacute;a distinguido cuatro problemas fundamentales en lo que al arte popular concierne: a) la falta de un planteamiento que integre todos los aspectos del fen&oacute;meno mismo en manos de expertos; b) su origen popular, y m&aacute;s estrictamente andino, le otorga una subordinaci&oacute;n con respecto a lo netamente antropol&oacute;gico, mas no art&iacute;stico; c) su car&aacute;cter &ldquo;tradicional&rdquo; y de mercanc&iacute;a dentro de la gama cultural en la que se mueve; y d) el factor agr&iacute;cola al cual est&aacute; ce&ntilde;ido.<br />En la actualidad, no es posible asegurar, sin embargo, que estas apreciaciones hayan variado del todo. Si bien en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha acrecentado un inter&eacute;s por el estudio del arte popular, a&uacute;n es visto con indiferencia y despreocupaci&oacute;n. De hecho, la circulaci&oacute;n y el consumo de estas obras art&iacute;sticas implican un concepto de descontextualizaci&oacute;n y significaci&oacute;n entre los sectores hegem&oacute;nicos y subalternos. Finalmente, los primeros rigen qu&eacute; debe entenderse por arte. Frente a esta relaci&oacute;n de dominio, se evidencia un escenario desproporcionado para su contexto, en la medida en que no posibilita la consolidaci&oacute;n del producto cultural.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No obstante, por otro lado, el propio Mirko Lauer advert&iacute;a la ausencia de una adecuada operaci&oacute;n cognoscitiva que atienda a todos los agentes involucrados en el campo de la pl&aacute;stica &ldquo;artesanal&rdquo; (autores, cr&iacute;tica especializada y sociedad). Este abandono crucial de los niveles hegem&oacute;nicos restringe toda iniciativa por incorporar al &ldquo;otro&rdquo; desde una instituci&oacute;n sociocultural sincr&eacute;tica hacia otra, m&aacute;s bien, sistem&aacute;tica. A decir verdad, la exclusi&oacute;n de este sistema de elites provendr&iacute;a ya desde la &eacute;poca colonial: &ldquo;Los extirpadores de idolatr&iacute;as que persiguen las representaciones del culto de la antigua religiosidad inician, por la v&iacute;a violenta y catequ&iacute;stica, la divisi&oacute;n que luego ser&aacute; convertida en aquella otra arte/no-arte.&rdquo;<span class="folio"> [5]</span><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Alfonso Castrill&oacute;n hab&iacute;a definido, con mayor exactitud, el problema al establecer convenciones conceptuales para admitir al arte popular dentro del rango &ldquo;art&iacute;stico&rdquo;, pues se requerir&iacute;a &ndash;seg&uacute;n el propio Castrill&oacute;n&ndash; contextualizar la cosmovisi&oacute;n andina desde la occidental, lo que es imposible. Ambos marchan por sendas distintas: &ldquo;La manera de ver el mundo del hombre andino es sint&eacute;tica e intuitiva (caracter&iacute;sticas que lo emparentan [sic] con Oriente), mientras que la manera de hacer &lsquo;culta&rsquo; cuenta con m&aacute;s informaci&oacute;n sobre el mundo, es cientificista, habla de s&iacute; misma, es discursiva y anal&iacute;tica. <br />Nadie puede afirmar que por estas diferencias una es m&aacute;s valiosa que otra.&rdquo;<span class="folio"> [6]</span></p><table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="200" align="right"><tbody><tr><td><a href="/bajas/Zevallos-1.jpg"><img src="/bajas/Zevallos-1b.jpg" border="1" alt="Tablas de Sarhua" width="270" height="133" /></a></td></tr><tr><td class="v8" align="center"><a href="/bajas/Zevallos-1.jpg">[Ampliar]</a></td></tr></tbody></table><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Castrill&oacute;n, adem&aacute;s, pone &eacute;nfasis en el car&aacute;cter individual que posee cada obra del artista popular andino, contrastando con la imagen colectiva que le asigna el t&eacute;rmino &ldquo;artesan&iacute;a&rdquo;. Si bien es cierto que su car&aacute;cter masivo (productos en serie) es tomado como pretexto por los sectores hegem&oacute;nicos para su exclusi&oacute;n, no sucede as&iacute; en todos los casos. En efecto, muchas de las obras de estos artistas &ldquo;populares&rdquo; se inscriben en manifestaciones art&iacute;sticas con normas est&eacute;ticas claras y conscientes en el marco sociocultural andino. Esta naturaleza esteticista y atemporal, claro est&aacute;, no debe ser decodificada necesariamente por sujetos ajenos a una comunidad acad&eacute;mica; antes bien, requiere de ella para que sea atendida dentro de las corrientes est&eacute;ticas adecuadas. De all&iacute; que nuestro prop&oacute;sito de sustituir &ldquo;pl&aacute;stica andina&rdquo; <span class="folio">[7]</span> por &ldquo;arte popular&rdquo; no s&oacute;lo democratiza los espacios est&eacute;ticos, sino que reclama una original postura cr&iacute;tica para sus producciones art&iacute;sticas.<br /></p><p>Propuestas para un estudio de la pl&aacute;stica andina</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ya en 1951, Jos&eacute; Mar&iacute;a Arguedas hab&iacute;a designado el t&eacute;rmino &ldquo;cultura mestiza&rdquo; a los sistemas culturales imbricados en la sociedad peruana contempor&aacute;nea. Este fen&oacute;meno de representaci&oacute;n es decodificado por el afamado escritor a partir de la adaptaci&oacute;n del propio mestizo al proceso socioecon&oacute;mico en marcha, puesto que el contexto pol&iacute;tico lo hace part&iacute;cipe del estrato subalterno impuesto desde la Colonia. El artista popular supo condicionar su papel de creador, puesto que &ldquo;su propia profesi&oacute;n hizo de &eacute;l un individuo econ&oacute;micamente no dependiente de la clase se&ntilde;orial&rdquo;<span class="folio"> [8]</span>.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Las causas que coadyuvaron a este fen&oacute;meno radicaban en su evidente representaci&oacute;n simb&oacute;lica, capaz de apropiarse de c&oacute;digos ajenos, y su propia vertiente espacial en el objeto. Esto &uacute;ltimo prioriza tanto lo pict&oacute;rico como lo volum&eacute;trico; es decir, el retablo ayacuchano, por ejemplo, intensifica su discurso en la medida en que incorpora marcos culturales distintos: pintura y escultura se superponen y armonizan la subjetividad del autor. El retablo, por lo tanto, sugiere en s&iacute; mismo una transculturaci&oacute;n novedosa; parte del imaginario andino (matiz m&aacute;gico-religioso) para fusionarse con los c&oacute;digos occidentales (cristiandad). Esta argumentaci&oacute;n imbricada supone una referencia discursiva compleja que por su condici&oacute;n h&iacute;brida permite la inscripci&oacute;n de marcos socioculturales aparentemente opuestos (criollo-andino). Las tablas de Sarhua, que analizaremos a continuaci&oacute;n, tambi&eacute;n se adecuar&iacute;an a este nuevo sistema simb&oacute;lico: la noci&oacute;n de hibridaci&oacute;n en el arte.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Karen Liz&aacute;rraga<span class="folio"> [9] </span>introdujo un an&aacute;lisis estructural para la representaci&oacute;n de la pl&aacute;stica andina, a partir de los postulados antropol&oacute;gicos y etnohist&oacute;ricos propuestos por eminentes arque&oacute;logos, historiadores y etn&oacute;logos peruanos y extranjeros. Este modelo interpretativo sugiere una decodificaci&oacute;n de las expresiones art&iacute;sticas andinas desde bases espaciales tripartita (Hanan Pacha / Kay Pacha / Uku Pacha) y cuatripartita (diagrama organizacional del Cusco, a partir de los cuatro suyos). Este esquema, objetivo desde donde se le mire, descarta cualquier visi&oacute;n subjetiva por parte del espectador, atin&aacute;ndose en una percepci&oacute;n cient&iacute;fica de la producci&oacute;n pl&aacute;stica mestiza.<br /></p><p>Sarhua: genealog&iacute;a y discurso pict&oacute;rico</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El distrito San Juan de Sarhua, provincia de V&iacute;ctor Fajardo, Ayacucho, conserva una antigua tradici&oacute;n pict&oacute;rica sobre tablones que registran la genealog&iacute;a de los pobladores sarhuinos: pertenencias familiares (tierras, instrumentos agr&iacute;colas, ganado, y aun artefactos el&eacute;ctricos) y divinidades religiosas. Esta manifestaci&oacute;n pictogr&aacute;fica tendr&iacute;a su origen, de acuerdo con las cr&oacute;nicas indianas, en las quilcas o quellcas incaicas: dibujos o pinturas sobre tablones, palos o b&aacute;culos para conservar sus recuerdos hist&oacute;ricos<span class="folio"> [10]</span>. Sin embargo, su percepci&oacute;n como &ldquo;arte popular&rdquo;, por parte de la comunidad intelectual peruana, tard&oacute; en concretarse. En efecto, la primera exposici&oacute;n de artistas sarhuinos en Lima se produjo en una peque&ntilde;a galer&iacute;a capitalina en 1975, hecho que repercuti&oacute; levemente en la comunidad intelectual.<br /><table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100" align="right"><tbody><tr><td><img src="/bajas/Zevallos.jpg" border="1" width="240" height="359" /></td></tr><tr><td class="v8">Hiroyasu Tomoeda y Luis Millones<br />(compiladores). <br />Pasiones y desencuentros en la cultura andina. <br />Lima, Fondo Editorial del Congreso del Per&uacute;, 2005.</td></tr></tbody></table>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los aportes de Pablo Macera, F&eacute;lix Nakamura, Luis Millones, Josefa Nolte y Hiroyasu Tomoeda interpretan el imaginario andino expuesto en los tablones a partir de c&oacute;digos antropol&oacute;gicos, ya sea del ciclo agrario o del ciclo temporal. En Qellcay: arte y vida de Sarhua (1991), Josefa Nolte, apoy&aacute;ndose en el sistema de Liz&aacute;rraga, sugiere una escueta aproximaci&oacute;n antropol&oacute;gica de la pintura sarhuina a trav&eacute;s de un an&aacute;lisis estructural, sin ingresar a las categor&iacute;as simb&oacute;licas o aleg&oacute;ricas que toda producci&oacute;n pict&oacute;rica ostenta. Nolte deshumaniza, pues, la representaci&oacute;n del hombre en la sociedad andina, excluyendo a estos productores pl&aacute;sticos de la summa art&iacute;stica contempor&aacute;nea. <br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La ausencia de una cr&iacute;tica adecuada para con la pl&aacute;stica andina &ndash;como suger&iacute;a Lauer&ndash; acrecienta el rechazo y la discontinuidad del terreno de la pl&aacute;stica hegem&oacute;nica peruana. <br />No obstante la evidencia oral en el arte sarhuino, ante la incorporaci&oacute;n de elementos m&aacute;s complejos en su intenci&oacute;n de representar la tradici&oacute;n oral y el espacio cotidiano del pueblo, Pasiones y desencuentros en la cultura andina (2005), de Hiroyasu Tomoeda y Luis Millones, compiladores del libro en menci&oacute;n, se circunscribe apenas al contexto testimonial de los tablones estudiados. <br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La cosmovisi&oacute;n andina, en la que resalta la presencia de lo mitol&oacute;gico, se ha adaptado a las manifestaciones discursivas y picto-ideogr&aacute;ficas de los pobladores para reproducir sus creencias m&aacute;gico-religiosas y retratarlas a manera de funciones m&iacute;ticas y est&eacute;ticas. Empero, el aporte de Ruth Kristal, desde el psicoan&aacute;lisis y los contextos judeocristianos, tras analizar la tabla Creaci&oacute;n del hombre, var&iacute;a respecto de la continua concepci&oacute;n etnol&oacute;gica a la que parec&iacute;an atarse las tablas o cuadros &ldquo;tradicionales&rdquo;.<br /></p><p>Creaci&oacute;n del hombre: una propuesta de an&aacute;lisis</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Escogimos la tabla Creaci&oacute;n del hombre para proponer una revisi&oacute;n de las categor&iacute;as art&iacute;sticas de los tablones sarhuinos. Lo expuesto por Nolte y Kristal, adem&aacute;s del libro de Liz&aacute;rraga, es un punto de partida para interpretar est&eacute;ticamente la propuesta pict&oacute;rica del autor an&oacute;nimo. Un examen comparativo entre el marco etnol&oacute;gico y el patr&oacute;n del arte contempor&aacute;neo nos permitir&aacute; un acercamiento menos limitado de esta expresi&oacute;n pict&oacute;rica ayacuchana.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El autor ubica a los personajes de acuerdo con una estructura aparentemente sim&eacute;trica, donde el recuadro explicativo rompe con la disposici&oacute;n original. La divisi&oacute;n de ambos planos est&eacute;ticos, si bien obedece al agua, sustancia vital en las sociedades andinas, responde a un elemento estructurador del mundo (pakarina), congregando la fuerza vital del cuadro. Los planos resultantes reflejan dos mundos paralelos: a) un mundo m&iacute;tico, donde los animales salvajes responden a un espacio anterior, mientras que los dom&eacute;sticos se agrupan en otro actual; y b) un mundo real, donde el autor cuestiona la fe cristiana, al proponer que el hombre desciende del mono. Este rechazo al G&eacute;nesis b&iacute;blico pretender&iacute;a articular las teor&iacute;as modernas del origen de la civilizaci&oacute;n con el discurso m&aacute;gico de la cosmovisi&oacute;n andina.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por otro lado, la excesiva minuciosidad del autor por captar la esencia f&iacute;sica y habitual de los animales y cerros coadyuva a definir la preferencia figurativa de los sarhuinos. En la Creaci&oacute;n del hombre, lo crom&aacute;tico no se define exclusivamente por un car&aacute;cter ritual o de identidad comunal, sino, antes bien, detalla o intensifica los rasgos propios de cada personaje. La est&eacute;tica valida, pues, la imitaci&oacute;n de la realidad, por parte del artista, para concretar una visi&oacute;n original y propia del mundo, a trav&eacute;s de su particular concepto sobre lo humano y lo bello.<br /></p><p>Tablas de Sarhua: &iquest;arte o no-arte?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Las tablas de Sarhua, en consecuencia, al igual que el retablo ayacuchano o los mates burilados, exhiben sugestivas propuestas est&eacute;ticas que, vistas desde conceptos multidisciplinarios, les otorgan una real dimensi&oacute;n art&iacute;stica. A diferencia del indigenismo, en que el indio ingresaba mal construido en la pl&aacute;stica occidental, esta vez el sujeto andino es edificado por s&iacute; mismo. Una determinada producci&oacute;n pl&aacute;stica debe merecer un marco te&oacute;rico id&oacute;neo que articule corrientes de an&aacute;lisis correspondientes a su tiempo y espacio. No ha sido nuestra pretensi&oacute;n establecer una noci&oacute;n est&eacute;tica para los tablones y cuadros sarhuinos, sino, por el contrario, aproximarnos muy sucintamente a uno de ellos.<br />De esta manera, las antiguas quellcas parecen haberse transformado no s&oacute;lo en el depositario de una tradici&oacute;n milenaria, sino en la posibilidad de un arte netamente mestizo que expresa la transformaci&oacute;n y la sensibilidad del hombre andino, adem&aacute;s de recrear su espacio real y mitol&oacute;gico. La despreocupaci&oacute;n de la cr&iacute;tica especializada para con la pl&aacute;stica andina en general, y su rechazo a incluirla en el canon est&eacute;tico peruano, tendr&aacute; que cambiar, pues las condiciones urbanas en el Per&uacute; han variado.</p><p class="v8">Notas<br /><br /><span class="folio">[1]</span> Autor y discurso est&aacute;n &iacute;ntimamente ligados; ello conlleva, no obstante, a los etn&oacute;logos a caer en el error de asumir al autor como &uacute;nico agente por decodificar. De hecho, no obstante su minuciosa investigaci&oacute;n como ciencia social, favorece su car&aacute;cter ex&oacute;tico restringiendo su capacidad de exponer niveles de significaci&oacute;n y de sentido.<br /><span class="folio">[2] </span>Denominamos &ldquo;estructuras ic&oacute;nicas&rdquo; a los mecanismos andinos que posibilitan el proceso de representaci&oacute;n art&iacute;stica.<br /><span class="folio">[3]</span> W&aacute;lter Mignolo. &ldquo;Posoccidentalismo: el argumento desde Am&eacute;rica Latina&rdquo;. Cuadernos Americanos 67 (1998): 160.<br /><span class="folio">[4]</span> Mirko Lauer. &ldquo;Lo artesanal: nuevas bases para su an&aacute;lisis (II)&rdquo;. &ldquo;La Imagen Cultural&rdquo;, separata de La Imagen, suplemento dominical de La Prensa, Lima, 19 de marzo de 1978: I-II.<br /><span class="folio">[5]</span> Mirko Lauer. Cr&iacute;tica de la artesan&iacute;a. Pl&aacute;stica y sociedad en los Andes peruanos. Lima, Centro de Estudios y Promoci&oacute;n del Desarrollo, 1982: 21. Jos&eacute; Sabogal propone el t&eacute;rmino &ldquo;arte popular&rdquo; para las producciones campesinas, ind&iacute;genas y mestizas, con la finalidad de diferenciarla de &ldquo;artesan&iacute;a&rdquo;, tal como la mirada hegem&oacute;nica acostumbraba describirlas.<br /><span class="folio">[6]</span> Alfonso Castrill&oacute;n. &ldquo;&iquest;Arte popular o artesan&iacute;a?&rdquo;. Historia y Cultura 10 (1976-1977): 21.<br /><span class="folio">[7]</span> La producci&oacute;n art&iacute;stica andina genera un complejo sistema de discursos can&oacute;nicamente est&eacute;ticos, en los que es posible hallar una evidente sensibilidad &oacute;ptica. Claro est&aacute;, mientras en el plano de contenido &ndash;en el arte occidental y en el &ldquo;popular&rdquo;&ndash; dista considerablemente, por cuanto responden a conflictos y categor&iacute;as culturales distintas; en el plano de la expresi&oacute;n, como funciones y secuencias discursivas, plantean, sin embargo, configuraciones sem&aacute;nticas similares. En ambos, la estructura elemental de significaci&oacute;n y las unidades m&iacute;nimas del sentido se interrelacionan, conteniendo lenguajes y marcos socioculturales dis&iacute;miles y equivalentes a la vez.<br /><span class="folio">[8] </span>Jos&eacute; Mar&iacute;a Arguedas. &ldquo;Notas elementales sobre el arte popular religioso y la cultura mestiza de Huamanga&rdquo;. Revista del Museo Nacional XXVII (1958): 147. Arguedas encuentra, sin embargo, serias dificultades en el modo de producci&oacute;n ind&iacute;gena, en la medida en que no se ha adecuado al sistema econ&oacute;mico urbano, como s&iacute; ocurre con el mestizo.<br /><span class="folio">[9]</span> Karen Liz&aacute;rraga. Identidad nacional y est&eacute;tica andina: una teor&iacute;a peruana del arte. Lima, Concytec, 1988.<br /><span class="folio">[10]</span> Ra&uacute;l Porras Barrenechea. &ldquo;Quipu y quilca. Contribuci&oacute;n hist&oacute;rica al estudio de la escritura en el antiguo Per&uacute;&rdquo;. Mercurio Peruano 238 (1947): 15-17. La hip&oacute;tesis acerca de pinturas prehisp&aacute;nicas halladas en el Cusco por Crist&oacute;bal de Molina (el cusque&ntilde;o), Sarmiento de Gamboa y Jos&eacute; de Acosta concuerda efectivamente con la funci&oacute;n geneal&oacute;gica de los tablones sarhuinos originales. <br />No obstante, ello no s&oacute;lo representa un sistema simb&oacute;lico entre las sociedades andinas, preservadas a trav&eacute;s del tiempo, sino que, como actos ling&uuml;&iacute;sticos, determinan una operaci&oacute;n comunicativa de una sociedad determinada. <br />Esta operaci&oacute;n iconogr&aacute;fica puede observarse tambi&eacute;n en los dibujos moche, estudiados por la investigadora Anne Marie Hocquenghem.<br /></p></td></tr><tr><td class="v8" valign="top"><p><br />&gt; <span class="Estilo3">Johnny Zevallos</span><br /><span class="Estilo1"><br /></span></p></td></tr></tbody></table>]]></description><pubDate>Sat, 16 Feb 2008 03:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>NICHOLAS  D. KRISTOF</title><link>https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/021003-nicholas-d-kristof.php</link><guid isPermaLink="true">https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/021003-nicholas-d-kristof.php</guid><description><![CDATA[<ul class="hide"><li class="permalink"><a href="javascript:articleShare(&#39;permalink&#39;);"></a></li></ul><div class="byline">By NICHOLAS D. KRISTOF</div><div class="timestamp">Published: February 10, 2008</div><div id="articleBody"><p>While no woman has been president of the United States &mdash; yet &mdash; the world does have several thousand years&rsquo; worth of experience with female leaders. And I have to acknowledge it: Their historical record puts men&rsquo;s to shame. </p><div id="articleInline"><div id="inlineBox"><a href="/admin.php#secondParagraph">Skip to next paragraph</a> <div class="image"><img src="https://profesorgarrocha.blogia.com/upload/externo-02389a83bc22699004f190134a617b7d.jpg" border="0" width="190" height="240" /> <div class="credit">Fred R. Conrad/The New York Times</div><p class="caption">Nicholas D. Kristof. </p></div><div id="sectionPromo"><h3 class="promo">On the Ground</h3><div class="story"></div></div></div></div><a name="secondParagraph" title="secondParagraph"></a><p>A notable share of the great leaders in history have been women: Queen Hatshepsut and Cleopatra of Egypt, Empress Wu Zetian of China, Isabella of Castile, Queen Elizabeth I of England, Catherine the Great of Russia, and Maria Theresa of Austria. Granted, I&rsquo;m neglecting the likes of Bloody Mary, but it&rsquo;s still true that those women who climbed to power in monarchies had an astonishingly high success rate.</p><p>Research by political psychologists points to possible explanations. Scholars find that women, compared with men, tend to excel in consensus-building and certain other skills useful in leadership. If so, why have female political leaders been so much less impressive in the democratic era? Margaret Thatcher was a transformative figure, but women have been mediocre prime ministers or presidents in countries like Sri Lanka, India, Bangladesh, Pakistan, the Philippines and Indonesia. Often, they haven&rsquo;t even addressed the urgent needs of women in those countries. </p><p>I have a pet theory about what&rsquo;s going on.</p><p>In monarchies, women who rose to the top dealt mostly with a narrow elite, so they could prove themselves and get on with governing. But in democracies in the television age, female leaders also have to navigate public prejudices &mdash; and these make democratic politics far more challenging for a woman than for a man.</p><p>In one common experiment, the &ldquo;Goldberg paradigm,&rdquo; people are asked to evaluate a particular article or speech, supposedly by a man. Others are asked to evaluate the identical presentation, but from a woman. Typically, in countries all over the world, the very same words are rated higher coming from a man.</p><p>In particular, one lesson from this research is that promoting their own successes is a helpful strategy for ambitious men. But experiments have demonstrated that when women highlight their accomplishments, that&rsquo;s a turn-off. And women seem even more offended by self-promoting females than men are.</p><p>This creates a huge challenge for ambitious women in politics or business: If they&rsquo;re self-effacing, people find them unimpressive, but if they talk up their accomplishments, they come across as pushy braggarts. </p><p>The broader conundrum is that for women, but not for men, there is a tradeoff in qualities associated with top leadership. A woman can be perceived as competent or as likable, but not both. </p><p>&ldquo;It&rsquo;s an uphill struggle, to be judged both a good woman and a good leader,&rdquo; said Rosabeth Moss Kanter, a Harvard Business School professor who is an expert on women in leadership. Professor Kanter added that a pioneer in a man&rsquo;s world, like Hillary Rodham Clinton, also faces scrutiny on many more dimensions than a man &mdash; witness the public debate about Mrs. Clinton&rsquo;s allegedly &ldquo;thick ankles,&rdquo; or the headlines last year about cleavage.</p><p>Clothing and appearance generally matter more for women than for men, research shows. Surprisingly, several studies have found that it&rsquo;s actually a disadvantage for a woman to be physically attractive when applying for a managerial job. Beautiful applicants received lower ratings, apparently because they were subconsciously pegged as stereotypically female and therefore unsuited for a job as a boss.</p><p>Female leaders face these impossible judgments all over the world. An M.I.T. economist, Esther Duflo, looked at India, which has required female leaders in one-third of village councils since the mid-1990s. Professor Duflo and her colleagues found that by objective standards, the women ran the villages better than men. For example, women constructed and maintained wells better, and took fewer bribes. </p><p>Yet ordinary villagers themselves judged the women as having done a worse job, and so most women were not re-elected. That seemed to result from simple prejudice. Professor Duflo asked villagers to listen to a speech, identical except that it was given by a man in some cases and by a woman in others. Villagers gave the speech much lower marks when it was given by a woman.</p><p>Such prejudices can be overridden after voters actually see female leaders in action. While the first ones received dismal evaluations, the second round of female leaders in the villages were rated the same as men. &ldquo;Exposure reduces prejudice,&rdquo; Professor Duflo suggested.</p><p>Women have often quipped that they have to be twice as good as men to get anywhere &mdash; but that, fortunately, is not difficult. In fact, it appears that it may be difficult after all. Modern democracies may empower deep prejudices and thus constrain female leaders in ways that ancient monarchies did not. </p><div id="authorId"><p>&nbsp;</p></div></div>]]></description><pubDate>Sun, 10 Feb 2008 21:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>ERNIE PYLE</title><link>https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/021002-ernie-pyle.php</link><guid isPermaLink="true">https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/021002-ernie-pyle.php</guid><description><![CDATA[<ul class="hide"><li class="permalink"><a href="javascript:articleShare(&#39;permalink&#39;);"></a></li></ul><div class="byline">By CAROLYN CURIEL</div><div class="timestamp">Published: February 10, 2008</div><div id="articleBody"><p>Covering a war is not a calling for every journalist, but many do it, some at the cost of their lives. In the Iraq war alone, 126 journalists &mdash; two American, but most of them Iraqis supporting international media &mdash; have died. Mourning their loss does not diminish the deaths of tens of thousands of other Iraqi civilians, nor the loss of nearly 4,000 Americans in the military. When a journalist dies in a war zone, the rest of the world risks becoming a bit more removed from the horror.</p><div id="articleInline"><div id="inlineBox"><a href="#secondParagraph">Skip to next paragraph</a> <div id="sectionPromo"><div class="story"><a href="http://theboard.blogs.nytimes.com/"><h3 class="promo">The Board Blog</h3></a><p class="summary"><a href="http://theboard.blogs.nytimes.com/"><img class="callout" src="https://profesorgarrocha.blogia.com/upload/externo-592dad29953f2e25324c88c7eb58957f.jpg" border="0" alt="The Board" width="75" height="75" /></a>Additional commentary, background information and other items by Times editorial writers.</p></div><a href="http://theboard.blogs.nytimes.com/">Go to The Board &raquo;</a> <div class="singleRule"></div></div></div></div><a name="secondParagraph"></a><p>Growing up in Indiana, I had the advantage of looking back at World War II history through the eyes of a native son and one of the greatest of war writers, Ernie Pyle. Archives of the syndicated column he wrote six times a week for three years took me from the bomb shelters in London to the beaches of Normandy and the North African coast to the islands in the Pacific. Ernie Pyle left the stories of the MacArthurs and battle architects to others. He was a soldier&rsquo;s reporter.</p><p>His missives read like letters home. He made the war somehow seem matter of fact &mdash; atrocious and matter of fact. He wrote about the pain of trench foot, about G.I.&rsquo;s raffling a coveted bottle of Coke and raising $6,000 to adopt an Italian orphan, about coming under such ceaseless shelling in Tunisia that he wondered, &ldquo;What the hell am I doing here, anyway?&rdquo; But he knew that Americans needed him exactly where he was, however dangerous or unpleasant that was.</p><p>Death was everywhere, in &ldquo;monstrous infinity.&rdquo; When a beloved officer, Capt. Henry Waskow, died on the Italian front lines, the account of the tenderness of his men was palpable and heartbreaking. One held the captain&rsquo;s hand for five minutes without speaking, &ldquo;then got up and walked away down the road in the moonlight, all alone.&rdquo;</p><p>Pyle was so widely read that when he died &mdash; shot by a Japanese sniper just days after he left troops in Europe to report on the Pacific theater in April 1945 &mdash; that President Truman led the nation in grieving.</p><p><strong>A long overlooked Associated Press photograph of Pyle surfaced last week, showing him just after he was killed. In it, his body is so respectfully arranged, hands folded on his chest, that he appears to be napping. Under fire, his companions found time to give him some fitting dignity in death. That was just days before the end of the war in Europe. In a drafted final column, found in his pocket, he said he hoped &ldquo;the end of the war could be a gigantic relief, but not an elation. In the joyousness of high spirits, it is easy for us to forget the dead.&rdquo;</strong></p><p><strong>In a different time, in a very different war, the intimate and hard telling of it was embraced by a nation.</strong> </p></div>]]></description><pubDate>Sun, 10 Feb 2008 21:52:00 +0000</pubDate></item><item><title>Waterboarding - John Rockefeller - Democrat who leads the Senate Intelligence Committee</title><link>https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/021001-waterboarding-john-rockefeller-democrat-who-leads-the-senate-intelligence-committee.php</link><guid isPermaLink="true">https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/021001-waterboarding-john-rockefeller-democrat-who-leads-the-senate-intelligence-committee.php</guid><description><![CDATA[Editorial <h1><a href="http://theboard.blogs.nytimes.com/">The Board Blog<div id="articleBody"><div id="articleInline"><div id="inlineBox"><div id="sectionPromo"><div class="story"><p class="summary"><a href="http://theboard.blogs.nytimes.com/"><img class="callout" src="https://profesorgarrocha.blogia.com/upload/externo-592dad29953f2e25324c88c7eb58957f.jpg" border="0" alt="The Board" width="75" height="75" /></a>Additional commentary, background information and other items by Times editorial writers.</p></div><a href="http://theboard.blogs.nytimes.com/">Go to The Board &raquo;</a> <div class="singleRule"></div></div></div></div><a name="secondParagraph" title="secondParagraph"></a><p>The Senate debated a bill that would make needed updates to the Foreign Intelligence Surveillance Act &mdash; while needlessly expanding the president&rsquo;s ability to spy on Americans without a warrant and covering up the unlawful spying that President Bush ordered after 9/11. </p><p>The Democrat who heads the Senate Intelligence Committee, John Rockefeller of West Virginia, led the way in killing amendments that would have strengthened requirements for warrants and raised the possibility of at least some accountability for past wrongdoing. Republicans declaimed about protecting America from terrorists &mdash; as if anyone was arguing the opposite &mdash; and had little to say about protecting Americans&rsquo; rights.</p><p>We saw a ray of hope when the head of the Central Intelligence Agency conceded &mdash; finally &mdash; that waterboarding was probably illegal. But his boss, the director of national intelligence, insisted it was legal when done to real bad guys. And Vice President Dick Cheney &mdash; surprise! &mdash; made it clear that President Bush would authorize waterboarding whenever he wanted.</p><p>The Catch-22 metaphor is seriously overused, but consider this: Attorney General Michael Mukasey told Congress there would be no criminal investigation into waterboarding. He said the Justice Department decided waterboarding was legal (remember the torture memo?) and told the C.I.A. that.</p><p>So, according to Mukaseyan logic, the Justice Department cannot investigate those who may have committed torture, because the Justice Department said it was O.K. and Justice cannot be expected to investigate itself.</p><p>As it was with torture, so it was with wiretaps. </p><p>After the 2001 terrorist attacks, the president decided to ignore the Foreign Intelligence Surveillance Act, or FISA, and authorized wiretaps without a warrant on electronic communications between people in the United States and people abroad. Administration lawyers ginned up a legal justification and then asked communications companies for vast amounts of data. </p><p>According to Mr. Rockefeller, the companies were &ldquo;sent letters, all of which stated that the relevant activities had been authorized by the president&rdquo; and that the attorney general &mdash; then John Ashcroft &mdash; decided the activity was lawful. The legal justification remains secret, but we suspect it was based on the finely developed theory that the president does not have to obey the law, and not on any legitimate interpretation of federal statutes.</p><p>When Mr. Bush started his spying program, FISA allowed warrantless eavesdropping for up to a year if the president certified that it was directed at a foreign power, or the agent of a foreign power, and there was no real chance that communications involving United States citizens or residents would be caught up. As we now know, the surveillance included Americans and there was no &ldquo;foreign power&rdquo; involved. </p><p>The law then, and now, also requires the attorney general to certify &ldquo;in writing under oath&rdquo; that the surveillance is legal under FISA, not some fanciful theory of executive power. He is required to inform Congress 30 days in advance, and then periodically report to the House and Senate intelligence panels. </p><p>Congress was certainly not informed, and if Mr. Ashcroft or later Alberto Gonzales certified anything under oath, it&rsquo;s a mystery to whom and when. The eavesdropping went on for four years and would probably still be going on if The Times had not revealed it. </p><p>So what were the telecommunications companies told? Since the administration is not going to investigate this either, civil actions are the only alternative.</p><p>The telecoms, which are facing about 40 pending lawsuits, believe they are protected by a separate law that says companies that give communications data to the government cannot be sued for doing so if they were obeying a warrant &mdash; or a certification from the attorney general that a warrant was not needed &mdash; and all federal statutes were being obeyed.</p><p>To defend themselves, the companies must be able to show they cooperated and produce that certification. But the White House does not want the public to see the documents, since it seems clear that the legal requirements were not met. It is invoking the state secrets privilege &mdash; saying that as a matter of national security, it will not confirm that any company cooperated with the wiretapping or permit the documents to be disclosed in court. </p><p>So Mr. Rockefeller and other senators want to give the companies immunity even if the administration never admits they were involved. This is short-circuiting the legal system. If it is approved, we will then have to hope that the next president will be willing to reveal the truth. </p><p><strong>Mr. Rockefeller argues that companies might balk at future warrantless spying programs. Imagine that!</strong></p><p><strong>This whole nightmare was started by Mr. Bush&rsquo;s decision to spy without warrants &mdash; not because they are hard to get, but because he decided he was above the law. Discouraging that would be a service to the nation.</strong></p><p><strong>This debate is not about whether the United States is going to spy on Al Qaeda, it is about whether it is going to destroy its democratic principles in doing so. Senators who care about that should vote against immunity.</strong></p></div></a></h1>]]></description><pubDate>Sun, 10 Feb 2008 21:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>estudio literario sobre la obra de JS</title><link>https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/020601-estudio-literario-sobre-la-obra-de-js.php</link><guid isPermaLink="true">https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/020601-estudio-literario-sobre-la-obra-de-js.php</guid><description><![CDATA[<p>De Joaqu&iacute;n Sabina se puede afirmar que es a la vez un hombre y una literatura dilatados y complejos, ya que su biograf&iacute;a est&aacute; llena de hechos fuera de lo normal (como por ejemplo ser detenido por su padre o conocer a una persona que le cede su pasaporte sin apenas conocerse) y su obra no es la propia de un poeta, ya que gran parte de sus composiciones son canciones. Por ello, su vida no es menos importante que su obra, m&aacute;s all&aacute; de la autorreferencialidad que presentan las letras de sus canciones, al igual que ocurriera con Francisco de Quevedo y sus poemas. Seg&uacute;n Walter Benjamin, lo que caracteriza a la era posmoderna de los medios de difusi&oacute;n masiva y de la hiperreproductibilidad t&eacute;cnica de la obra de arte es que a partir de la exhibici&oacute;n p&uacute;blica de su persona se pone en un mismo plano de exposici&oacute;n la vida y la obra del autor, o incluso mayor. Esto mismo ocurre con Joaqu&iacute;n Sabina y su cancionero.[30]<br /><br />Sobre este tema, Marcela Romano apunta en &iquest;La enunciaci&oacute;n en persona?, que "al modelo de productor individual, discretamente implicitado en la escritura, sucede otro fuertemente expl&iacute;cito, presente, quien, simult&aacute;neamente con el texto, exhibe la voz, el cuerpo, los gestos, la vestimenta",[31] al que la estudiosa denomina "sujeto espectacular". Esa exhibici&oacute;n de la persona se confirma con el hecho de que los tres libros editados sobre Joaqu&iacute;n Sabina (al margen de los libros de poemas) son biograf&iacute;as o compilaciones de an&eacute;cdotas, aunque en ellos a&uacute;n se encuentren tambi&eacute;n referencias a su obra. Sin embargo, la exposici&oacute;n del artista posmoderno va mucho m&aacute;s all&aacute; y llega hasta los programas de televisi&oacute;n y de radio, los sitios de internet, las revistas de inter&eacute;s general y la prensa del coraz&oacute;n, es decir, el sistema de producci&oacute;n y consumo del llamado mundo del espect&aacute;culo.<br /><br />Joaqu&iacute;n Sabina se emancipa inmediatamente despu&eacute;s de la edici&oacute;n en 1978 de Inventario, su primer disco, de la musicalizaci&oacute;n de la poes&iacute;a y lo que precisamente lo caracteriza es, salvo en muy contados casos de coautor&iacute;a o de interpretaci&oacute;n de canciones de otros autores, la preeminencia de sus letras, tanto en el sentido de que &eacute;stas son dominantes absolutas en su cancionero como en el de que posee una intervenci&oacute;n limitada en su musicalizaci&oacute;n, de la que se encargan fundamentalmente desde mediados de los a&ntilde;os 80 Pancho Varona y Antonio Garc&iacute;a de Diego. Cabe destacar que el &uacute;nico texto de los poemas que forman las canciones de Inventario que Sabina musicaliza es un texto medieval titulado el "Romance de la gentil dama y el r&uacute;stico pastor".[32] Resulta curioso por el hecho de que aunque gran parte de la poes&iacute;a musicalizada por cantautores espa&ntilde;oles e hispanoamericanos a partir de la d&eacute;cada del 60 ya poseen una virtualidad oral: los Cantares o La Saeta de Antonio Machado, las Nanas de la cebolla de Miguel Hern&aacute;ndez e interpretadas por Serrat; as&iacute; como el son de Nicol&aacute;s Guill&eacute;n para el cubano Pablo Milan&eacute;s; Sabina elige un texto anterior a la invenci&oacute;n de la imprenta y lo remusicaliza, ya que en su contexto original era cantado. En este romance aparecen varios ejes tem&aacute;ticos sobre los cuales se desarrollar&aacute; la tem&aacute;tica posterior de las canciones de Joaqu&iacute;n Sabina: el amor, el sexo, el rechazo a la pareja formalizada y el estereotipo del var&oacute;n solitario.[30]<br /><br />Desde los estudios realizados por Heinrich W&ouml;lfflin, es un t&oacute;pico considerar que el arte se desarrolla en per&iacute;odos sucesivos de afirmaci&oacute;n y de crisis. El Barroco es considerado como un per&iacute;odo de crisis y se vincula con la posmodernidad debido a su pesimismo e iron&iacute;a esenciales. Se relacionan algunas canciones de Sabina como "Calle Melancol&iacute;a", "Inventario" o "Siete crisantemos" con el esprit du temps barroco. El Barroco expresa la conciencia de una crisis, visible en los agudos contrastes sociales, el hambre, la guerra y la miseria. De la misma forma, Espa&ntilde;a en los a&ntilde;os 80, a&ntilde;os en los que se publica la canci&oacute;n "Calle Melancol&iacute;a",[33] se caracteriza por ser "una sociedad marcada por el paro, la desesperanza, el miedo at&oacute;mico, la frustraci&oacute;n laboral y acad&eacute;mica, el absentismo, el terrorismo,... junto con unas ganas de vivir a toda prisa, cierta euforia cultural, la confianza en las instituciones democr&aacute;ticas; y todo ello cifrando su hipot&eacute;tica salvaci&oacute;n en un individualismo abrumador". Esta situaci&oacute;n se refleja en "Calle Melancol&iacute;a", en la que encontramos versos con amargos desenga&ntilde;os "no hallo m&aacute;s que puertas que niegan lo que esconden&rdquo;; dolor vital, &ldquo;por las paredes ocres se desparrama el zumo / de una fruta de sangre crecida en el asfalto"; desesperaci&oacute;n, "me enfado con las sombras que pueblan los pasillos"; desamparo, "trepo por tu recuerdo como una enredadera / que no encuentra ventanas donde agarrarse"; y, posiblemente, los versos que mejor definen la Espa&ntilde;a de los primeros a&ntilde;os del postfranquismo: "un barco enloquecido / que viene de la noche y va a ninguna parte".[33]<br /><br />Fredric Jameson afirmar&iacute;a al respecto que lo posmoderno es "la l&oacute;gica cultural del capitalismo tard&iacute;o" y que, en rigor, no existe una ruptura epist&eacute;mica con los postulados de la Modernidad.[34] Umberto Eco define la posmodernidad como la "fase manierista de la Modernidad". La posmodernidad en la literatura espa&ntilde;ola se inicia con los primeros poetas de posguerra y su giro hacia un "yo" autorreflexivo a la vez que la incorporaci&oacute;n de la denominada "voz social", lo que deriva, seg&uacute;n Laura Scarano, en "el programa po&eacute;tico de Gabriel Celaya en los a&ntilde;os 50 con su propuesta de una poes&iacute;a-canci&oacute;n",[31] aunque ya se percib&iacute;a este giro en autores de la generaci&oacute;n del 27 como Federico Garc&iacute;a Lorca.<br /><br />Las letras de Sabina poseen un amplio abanico de influencias que van desde los cancioneros del rock anglosaj&oacute;n (con autores como Bob Dylan, Leonard Cohen o The Rolling Stones), el folklore latinoamericano (Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra o Chavela Vargas), el tango (Enrique Santos Disc&eacute;polo, Homero Manzi o Celedonio Flores) la canci&oacute;n mel&oacute;dica francesa (Georges Brassens) hasta poetas vanguardistas hispanoamericanos como C&eacute;sar Vallejo, pero tambi&eacute;n Pablo Neruda, Ra&uacute;l Gonz&aacute;lez Tu&ntilde;&oacute;n y Rafael Alberti o a los autores que forman parte de sus primeras lecturas en su juventud, que incluyen a Fray Luis de Le&oacute;n y Jorge Manrique as&iacute; como el resto de la tradici&oacute;n espa&ntilde;ola.[35] Por encima de todos estos autores destaca la influencia de Francisco de Quevedo, aunque Sabina insiste en que su m&aacute;xima influencia entre la poes&iacute;a espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea es la de Jaime Gil de Biedma.[30]<br /><br />El sarcasmo, la iron&iacute;a y la mordacidad son determinantes en la obra po&eacute;tica de Joaqu&iacute;n Sabina, al igual que en la de Quevedo.[36] Las caracter&iacute;sticas formales b&aacute;sicas del Barroco se hacen patentes asimismo en sus letras: l&eacute;xico de uso corriente entrelazado con cultismos, equ&iacute;vocos, retru&eacute;canos, contrastes y ant&iacute;tesis, as&iacute; como construcciones anaf&oacute;ricas y enumeraciones asind&eacute;ticas, estos &uacute;ltimos, las dos principales figuras ret&oacute;ricas de la po&eacute;tica sabiniana.[30]</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>Melancol&iacute;a:<br />Calle donde vivo, enfermedad incurable,<br />territorio donde crecen las m&aacute;s hermosas canciones,<br />los versos m&aacute;s exquisitos,<br />mejor que la tristeza, mejor que la alegr&iacute;a,<br />cerradura de la llave de los sue&ntilde;os,<br />hombro donde apoyar la cabeza, l&aacute;grima furtiva,<br />patria de don nadie, casa del viudo,<br />r&iacute;o de los que no saben nadar, [...]&rdquo;<br />Joaqu&iacute;n Sabina<br />&ldquo;Yo y mis palabras&rdquo;<br /><em>Magazine El Mundo</em> (27/10/2002) </p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Este trabajo inicialmente se plantea el estudio y el an&aacute;lisis, a la luz de las diferentes teor&iacute;as establecidas con respecto al talento o al estado melanc&oacute;lico, de una canci&oacute;n de Sabina titulada &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo;. La elecci&oacute;n, como se evidencia ya en el propio t&iacute;tulo, no es gratuita pero, adem&aacute;s, &eacute;sta es una canci&oacute;n estandarte del universo po&eacute;tico del autor, una de sus primeras composiciones puesto que se inserta en su segundo elep&eacute; <em>Malas compa&ntilde;&iacute;as</em><strong><sup>5</sup></strong> y, sin embargo, una canci&oacute;n que ha sido invariablemente recuperada, interpretada y actualizada por Sabina, elevada pr&aacute;cticamente a la categor&iacute;a de himno en su repertorio musical. Para nosotros es ahora un texto a trav&eacute;s del cual podemos desplegar un abanico de posibilidades de interpretaci&oacute;n de la melancol&iacute;a en la &eacute;poca actual. Nuestro objetivo no se acaba ah&iacute; puesto que &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; no es una muestra aislada sino que la podemos utilizar como punto de arranque para establecer el haz de relaciones que esta canci&oacute;n mantiene con el resto de la obra del autor y conectarla con parte del andamiaje tem&aacute;tico y de la estructura t&oacute;pica de toda su obra y con una de las facetas m&aacute;s conocida de la postura p&uacute;blica del autor. En este sentido, Sabina recurre reiteradamente a adoptar una postura vital impregnada de un cierto pesimismo o melancol&iacute;a, aunque con mucha frecuencia haya una tensi&oacute;n entre ese pesimismo y el recurso al humor, la actitud ir&oacute;nica, el sarcasmo o, incluso, el cinismo. En una entrevista ofrecida para la publicaci&oacute;n espa&ntilde;ola <em>Efe Eme</em>, el propio Sabina certifica lo que vamos a defender en este trabajo:</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>&ldquo;He tenido mucho &eacute;xito, completamente inesperado en mi oficio. Y todas las ma&ntilde;anas me arrodillo, me doy cabezazos contra el suelo y doy gracias a Dios por haberme permitido estafar a la gente durante tantos a&ntilde;os.... </span><span>pero por dentro soy melanc&oacute;lico, pesimista... y eso no tiene arreglo&rdquo;<strong><sup>6</sup></strong></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Aunque no han de bastarnos estas palabras para asegurar que por sus canciones corre el h&aacute;lito de la melancol&iacute;a sino que debemos ahondar en la obra para establecer en qu&eacute; sentido se puede aseverar esto, s&iacute; es interesante acudir a afirmaciones de este tipo para contextualizar vitalmente lo que nos muestran los textos. Con este &aacute;nimo se puede acudir al &ldquo;Pr&oacute;logo&rdquo; del libro <em>Con buena letra</em>, que muy recientemente ha antologado las letras de todas las canciones de Sabina, en el que el propio autor explica como en la adolescencia la escritura se convierte en una especie de ant&iacute;doto contra el desenga&ntilde;o: </span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>&ldquo;A los catorce a&ntilde;os [...] pose&iacute;a mi cuaderno a rayas cada vez m&aacute;s lleno de ripios contra el mundo, mi guitarra cada vez m&aacute;s desafinada... y un plano del para&iacute;so que result&oacute; ser falso. Y la vida, previsible y anodina, como una tarde de lluvia en blanco y negro.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Despu&eacute;s de referir sus &eacute;xitos y la consecuci&oacute;n de sus objetivos profesionales, confiesa que todav&iacute;a se resguarda de las reca&iacute;das melanc&oacute;licas escribiendo canciones:</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>&ldquo;Y cuando las cartas vienen malas y amenaza tormenta y los dioses se ponen intratables y los hoteles no son dulces y todas las calles se llaman Melancol&iacute;a [...] escribo en technicolor la canci&oacute;n de las noches perdidas, para vengarme de tantas tardes de lluvia en blanco y negro [..]&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Finalmente, para apoyar la idea que se desarrollar&aacute; en el grueso de este trabajo, no podemos dejar de citar las palabras con las que el poeta y cr&iacute;tico Luis Garc&iacute;a Montero sintetiza el universo po&eacute;tico de Sabina. As&iacute;, en el pr&oacute;logo a <em>Ciento Volando de catorce</em>, expone &ldquo;El mundo de Joaqu&iacute;n es real y matizado porque surge de la melancol&iacute;a para desembocar en los impulsos ir&oacute;nicos&rdquo; (Garc&iacute;a Montero; 2001, 7).</span></p><p><span></span></p><p style="margin-left: 37.5pt"><strong><span>La melancol&iacute;a:<br />&ldquo;A lomos de una yegua sombr&iacute;a&rdquo;</span></strong><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Desde los tiempos de Plat&oacute;n y Arist&oacute;teles el concepto de melancol&iacute;a se ha forjado como un t&oacute;pico bipolar, es decir, entendido, por un lado, como enfermedad o locura cl&iacute;nica en su consideraci&oacute;n negativa y, por otro lado, considerada como un don intelectual o locura creativa que privilegia la creaci&oacute;n y la capacidad del ingenio. En esta doble consideraci&oacute;n, positiva y negativa, de la melancol&iacute;a reside el juego de significaciones y de valores que a lo largo de la historia ha venido recibiendo este car&aacute;cter o este sentimiento, una ambivalencia que, seg&uacute;n el esp&iacute;ritu de cada momento se ha decantado m&aacute;s hacia un lado o hacia otro, pero que irremediablemente siempre ha aparecido con estos dos extremos.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Si analizamos buena parte de la obra de Sabina, rastreando los versos que expresan un sentimiento melanc&oacute;lico, observamos como descuella esta ambivalencia at&aacute;vica. En muchas de sus canciones, y sobre todo en &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo;, podemos observar como el engarce de estos dos valores y/o significaciones permiten ensanchar nuestra interpretaci&oacute;n y relacionarla con el sistema de t&oacute;picos establecido en &eacute;pocas anteriores, lo cual nos lleva a afirmar la amplitud y la esencialidad del espacio significativo sobre el cual se asienta la obra, ya que consiste en la reinstalaci&oacute;n creativa de una tradici&oacute;n cultural que ahora se nos devuelve actualizada. De esta manera, en &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; reaparecen muchos de los t&oacute;picos negativos que, desde la Antig&uuml;edad, han sido atribuidos al sentimiento o al estado ps&iacute;quico de la melancol&iacute;a. En primer lugar, el yo po&eacute;tico se presenta en la primera estrofa bajo un estado anormal o enfermizo, una especie de angustiosa b&uacute;squeda infructuosa. El poeta deambula por la ciudad arrobado por un estado melanc&oacute;lico, esa &ldquo;yegua sombr&iacute;a&rdquo;:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;Como quien viaja a lomos de una yegua sombr&iacute;a<br />por la ciudad camino no pregunt&eacute;is a d&oacute;nde,<br />busco acaso un encuentro que me ilumine el d&iacute;a<br />y no hallo m&aacute;s que puertas que niegan lo que esconden&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Tambi&eacute;n hay elementos en estos versos iniciales que nos muestran como esa actitud ves&aacute;nica no se corresponde con un estado de euforia o plenitud, ni es una derivaci&oacute;n o una especie de <em>furor </em>plat&oacute;nico: imaginativo y productivo, como luego veremos que puede interpretarse en el estribillo, sino que es algo &ldquo;sombr&iacute;o&rdquo;, sin direcci&oacute;n, sin finalidad, algo que tiene sus ra&iacute;ces en la noche y que no tiene futuro, es la b&uacute;squeda sin esperanzas: &ldquo;busco acaso un encuentro que me ilumine el d&iacute;a&rdquo; y luego, la respuesta acorde con esa desesperanza: &ldquo;y no hallo m&aacute;s que puertas que niegan lo que esconden&rdquo;.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Esto nos lleva a fijarnos en uno de los temas m&aacute;s recurrentes en las composiciones de Sabina, como es el hast&iacute;o y la ausencia de alicientes de sus personajes, cuyo hiper&oacute;nimo se encarnar&iacute;a en ese personaje simb&oacute;lico que es &ldquo;el hombre del traje gris&rdquo;<strong><sup>7</sup></strong>, que vive cosechando fracasos, asistido por la desidia y arrastrando la insufrible monoton&iacute;a de una vida en blanco y negro. De ese &ldquo;traje gris&rdquo;, met&aacute;fora de una vida ordenada y previsible, es del que los &ldquo;antih&eacute;roes&rdquo; de muchas de las canciones y el propio yo del poeta intentan huir adoptando diversas y muy variadas actitudes que, por lo general, est&aacute;n recriminadas socialmente (la huida de compromisos y obligaciones, la promiscuidad sexual, el consumo de drogas y alcohol, la marginalidad, etc.). Esa huida es la que se preconiza en la canci&oacute;n &ldquo;Pisa el acelerador&rdquo;<strong><sup>8</sup></strong>, en la que Joaqu&iacute;n Sabina lanza una especie de alegato en pro de la liberaci&oacute;n de la mujer y de la ruptura de las convenciones sociales: &ldquo;Cuando la ceremonia de vivir se te empiece a repetir / si en la pel&iacute;cula de ser mujer, est&aacute;s harta de tu papel / pisa el acelerador.... </span><span>m&aacute;rchate lejos&rdquo; o bien, la apolog&iacute;a de una vida en pareja sin compromisos que nos muestra la canci&oacute;n &ldquo;Contigo&rdquo;<strong><sup>9</sup></strong>:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;Yo no quiero un amor civilizado<br />con recibos y escena de sof&aacute;,<br />yo no quiero que viajes al pasado<br />y vuelvas del mercado<br />con ganas de llorar [...]</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>Yo no quiero juntar para ma&ntilde;ana,<br />no me pidas llegar a fin de mes,<br />yo no quiero comerme una manzana<br />dos veces por semana<br />sin ganas de comer&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Nos encontramos continuamente ante una actitud de &ldquo;pasotismo&rdquo; o incluso de trasgresi&oacute;n de las normas socialmente instituidas:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;Cuando era m&aacute;s joven, cambiaba de nombre en cada aduana,<br />cambiaba de casa, cambiaba de oficio, cambiaba de amor,<br />ma&ntilde;ana era nunca y nunca llegaba pasado ma&ntilde;ana,<br />cuando era m&aacute;s joven, buscaba el placer enga&ntilde;ando al dolor&rdquo;<strong><sup>10</sup></strong></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Seg&uacute;n C. Gurm&eacute;ndez, este es el esp&iacute;ritu de la postmodernidad: la indiferencia generalizada que se conforma como el ant&iacute;doto contra una melancol&iacute;a que proviene del desenga&ntilde;o por la p&eacute;rdida de las antiguas ideas de progreso de la humanidad. El hombre posmoderno, &ldquo;al renunciar a los ideales hist&oacute;ricos objetivos, busca desarrollar al m&aacute;ximo su individualidad [...] busca en la vida privada los est&iacute;mulos que ha perdido por la vida colectiva y pol&iacute;tica&rdquo; (C. Gurm&eacute;ndez; 1994, 69)</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Esta actitud vital queda perfectamente resumida en los versos de la canci&oacute;n &ldquo;Seis de la ma&ntilde;ana&rdquo;<strong><sup>11</sup></strong>: &ldquo;Padre nuestro que est&aacute;s / en los hoteles de paso, / en las ojeras, en las s&aacute;banas y en los vasos&rdquo;. Esta canci&oacute;n se convierte en una execraci&oacute;n de la rutinaria imposici&oacute;n diaria del despertador, que nos arroja a un mundo en el que &ldquo;la vida huele a serr&iacute;n / y a sueldo de camarero&rdquo;, donde van &ldquo;las ovejas descarriadas trasquiladas al redil&rdquo;, &ldquo;cuando se pican los que ya no tienen nada que rascar&rdquo;, &ldquo;y se desvelan los que lo han so&ntilde;ado casi todo ya&rdquo;.</span></p><p><span></span></p><p style="margin-left: 37.5pt"><strong><span>La melancol&iacute;a como enfermedad:<br />&ldquo;Esa absurda epidemia que sufren las aceras&rdquo;</span></strong><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>El pensamiento y la cultura de la Edad Media se inclinaron hacia la consideraci&oacute;n negativa del estado melanc&oacute;lico por lo que &eacute;ste se vio principalmente como un desorden f&iacute;sico y la Iglesia lo conden&oacute; como una enfermedad. Seg&uacute;n se&ntilde;ala Roger Bartra, &ldquo;en la conciencia religiosa europea la antigua idea hipocr&aacute;tica de la melancol&iacute;a se hab&iacute;a unido a la peligrosa y mortal aced&iacute;a (el llamado &ldquo;demonio de mediod&iacute;a&rdquo;), que sol&iacute;a amenazar a los monjes solitarios y que era considerada por Casiano como uno de los ocho pecados capitales&rdquo; (Bartra; 1997, 28)</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Esta es otra de las consideraciones a las que tradicionalmente ha dado lugar el estudio de la melancol&iacute;a, entendi&eacute;ndose como demencia o enfermedad ps&iacute;quica, consideraci&oacute;n que ya aparec&iacute;a en los tratados m&aacute;s antiguos sobre medicina<strong><sup>12</sup></strong> y que ha ido adoptando diferentes modulaciones seg&uacute;n la &eacute;poca en que ha sido tratada: aced&iacute;a, tedio, espl&iacute;n, aburrimiento, melancol&iacute;a, depresi&oacute;n, etc. Desde este punto de vista, podemos entender que el personaje de la canci&oacute;n &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; se halla abatido por uno de estos tipos de dolencia. En los &uacute;ltimos versos de esta canci&oacute;n, despu&eacute;s de hacer un recorrido por sus aflicciones (enloquecido, fatigado), por sus man&iacute;as (&ldquo;ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama&rdquo;), sus fantasmas (&ldquo;me enfado con las sombras que pueblan los pasillos&rdquo;, &ldquo;trepo por tu recuerdo como una enredadera&rdquo;), culmina con una especie de autodiagn&oacute;stico: &ldquo;soy / esa absurda epidemia que sufren las aceras&rdquo;.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>A medida que avanzaba la canci&oacute;n, hemos ido descubriendo como el dinamismo que muestra el protagonista es enfermizo puesto que, como ocurriera en la actitud desequilibrada de Don Quijote, ese viaje por la ciudad &ldquo;a lomos de una yegua sombr&iacute;a&rdquo; es una b&uacute;squeda sin resultados, en la que s&oacute;lo halla espejismos o im&aacute;genes espectrales que se vuelven contra el propio sujeto po&eacute;tico: &ldquo;puertas que niegan lo que esconden&rdquo;, chimeneas que &ldquo;vierten su v&oacute;mito de humo&rdquo;, &ldquo;sombras que pueblan los pasillos&rdquo;. El resultado de esas andanzas aparece en los versos de la quinta estrofa en la que se resuelve que esos pasos sombr&iacute;os y esa b&uacute;squeda enloquecida conducen a ninguna parte:</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 127.5pt"><span>&ldquo;Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido<br />que viene de la noche y va a ninguna parte, [...]&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Como en las andanzas de Don Quijote, encontramos un profundo contraste entre los anhelos del yo po&eacute;tico y los elementos que realmente le rodean. Por un lado, aparecen im&aacute;genes de aspiraci&oacute;n hacia la idealidad: &ldquo;busco acaso un encuentro que me ilumine el d&iacute;a&rdquo;, &ldquo;un cielo cada vez m&aacute;s lejano y m&aacute;s alto&rdquo; y, por otro lado, estas pretensiones se concretan en una realidad anodina y gris: &ldquo;desolado paisaje de antenas y de cables&rdquo;, &ldquo;luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo, / ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama&rdquo;.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Al igual que El Quijote, el protagonista de &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; presenta un desajuste entre la realidad observada y la fantas&iacute;a, la fantas&iacute;a es ese &ldquo;campo que estar&aacute; verde&rdquo; donde &ldquo;debe ser primavera&rdquo; y sin embargo, se encuentra ante &ldquo;un tren interminable&rdquo; y &ldquo;un paisaje de antenas y de cables&rdquo;. Por supuesto, como le ocurre al personaje de Cervantes esto le lleva a una actitud amarga, una melancol&iacute;a llena de acritud y pronta a los &iacute;mpetus agresivos &ldquo;me enfado con las sombras que pueblan los pasillos&rdquo;, que acechan como los molinos de Don Quijote. Hay tres caracter&iacute;sticas de la enfermedad del melanc&oacute;lico, tal y como se entend&iacute;a en la &eacute;poca de Cervantes, que aparecen referidas en esta canci&oacute;n: locura, ansiedad y angustia. Cuando Sancho conversa con Alonso Quijano en su lecho de muerte le dice llorando &ldquo;ay, no se muera vuesa merced sino que tome mi consejo y viva muchos a&ntilde;os porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir&rdquo;. El Quijote acaba con la muerte del personaje, Sabina convierte toda esa angustia en melod&iacute;a, en ese estribillo salvador que es producto de la toma de conciencia de s&iacute; mismo y de la propia aceptaci&oacute;n:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;Vivo en el n&uacute;mero siete, calle Melancol&iacute;a,<br />quiero mudarme hace a&ntilde;os al barrio de la alegr&iacute;a,<br />pero siempre que lo intento ha salido ya el tranv&iacute;a,<br />en la escalera me siento a silbar mi melod&iacute;a&rdquo;</span></p><p><span></span></p><p style="margin-left: 37.5pt"><strong><span>La melancol&iacute;a amorosa:<br />&ldquo;Y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama&rdquo;</span></strong><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Otra de las posibilidades de interpretaci&oacute;n que nos ofrece la canci&oacute;n &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; es establecer la relaci&oacute;n de ese sentimiento o estado melanc&oacute;lico como consecuencia de los sufrimientos o de las aflicciones provocadas por el amor. En el Renacimiento, se revitaliza la teor&iacute;a de la melancol&iacute;a recuperando a Arist&oacute;teles y a Plat&oacute;n y relacion&aacute;ndola con el t&oacute;pico del amor. La melancol&iacute;a renacentista se materializa en el constante recuerdo de la amada y la rememoraci&oacute;n de una felicidad perdida. En esta poes&iacute;a amorosa, cuyos representantes principales en nuestra tradici&oacute;n son Garcilaso y Bosc&aacute;n, la amada es la eterna ausente. En la canci&oacute;n &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; encontramos varios versos en los que el autor nos ofrece los aspectos que caracterizan a este tipo de poes&iacute;a. Por un lado, aparece la p&eacute;rdida de la amada, &ldquo;as&iacute; mis pies descienden la cuesta del olvido / fatigados de tanto andar sin encontrarte&rdquo;, y, por otro lado, el constante recuerdo de la amada que invade toda la existencia del poeta, &ldquo;trepo por tu recuerdo como una enredadera&rdquo;, y, finalmente, la consagraci&oacute;n del poeta a la rememoraci&oacute;n de una felicidad perdida, &ldquo;y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama&rdquo;.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Desde esta perspectiva la canci&oacute;n nos ofrece un tratamiento del amor enfocado a partir de los t&oacute;picos que provienen de la tradici&oacute;n pastoril. La canci&oacute;n se constituye en canto por la perdida de la amada. Lo que este dolor revela es la imposibilidad de la felicidad que se anhela porque, tras remontar y descender la &ldquo;cuesta del olvido&rdquo;, el poeta, fatigado de andar sin encontrarla, se da cuenta de que ha de vivir abrazado &ldquo;a la ausencia&rdquo;. Y, a pesar de buscar otros quehaceres que le hagan olvidar, &ldquo;enciendo un cigarrillo / ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama&rdquo;, el dolor se hace inevitable porque el recuerdo no puede conducir a una felicidad plena, &ldquo;trepo por tu recuerdo como una enredadera / que no encuentra ventanas donde agarrarse&rdquo;. Finalmente, de ese sentimiento melanc&oacute;lico surge la melod&iacute;a, el llanto del poeta que no puede mudarse &ldquo;al barrio de la alegr&iacute;a&rdquo;.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>La evocaci&oacute;n en forma de poema o en forma de melod&iacute;a es la soluci&oacute;n a esa falta de acoplamiento entre la realidad y el deseo. En el estribillo de esta canci&oacute;n, como ocurre en los poemas de Garcilaso, no hay angustia sino aceptaci&oacute;n, no hay sufrimiento ni desgarro emocional como en el resto de las estrofas de la canci&oacute;n sino regodeo en la propia tristeza y autocontemplaci&oacute;n. Las palabras del estribillo, a diferencia del resto de la composici&oacute;n, fluyen con delicadeza y musicalidad, como aquel &ldquo;dulce lamentar de dos pastores&rdquo;. La contemplaci&oacute;n del propio sufrimiento es l&uacute;cida, serena, sosegada, caracter&iacute;sticas &eacute;stas del esp&iacute;ritu del renacimiento. En el estribillo la resistencia que opone el poeta a su desgracia es m&iacute;nima: &ldquo;quiero mudarme hace a&ntilde;os al barrio de la alegr&iacute;a, / pero siempre que lo intento ha salido ya el tranv&iacute;a&rdquo; y en la aceptaci&oacute;n melanc&oacute;lica de esas circunstancias surge la melod&iacute;a.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>En esta actitud se nos ofrece una nueva subjetividad surgida a partir del Renacimiento, puesto que, como se&ntilde;ala Enrique Moreno Castillo al hablar del t&oacute;pico del amor desarrollado en los cancioneros del siglo XV y ennoblecido por Garcilaso de la Vega: &ldquo;lo que el sujeto contempla con melancol&iacute;a o avidez es su propio yo como desencuentro consigo mismo en la p&eacute;rdida del objeto amado&rdquo; (E. Moreno Castillo;1987, 29). As&iacute; la amada no es considerada en s&iacute; misma, no tiene una entidad para el poeta renacentista; lo que importa de ella es la ausencia, la falta que le hace al poeta y la destrucci&oacute;n de su felicidad. </span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>En este sentido, Sof&iacute;a Carrizo ha analizado la diferencia existente entre el tratamiento del tema del amor en Garcilaso y el que se le hab&iacute;a dado en el Cancionero General siguiendo el c&oacute;digo del amor cort&eacute;s. As&iacute;, el padecimiento que sufre el poeta a causa de la p&eacute;rdida de la amada, &ldquo;en la l&iacute;rica cancioneril se justifica inmediatamente por los merecimientos de la dama y [el sufrimiento] es deseado y ensalzado de varias maneras&rdquo; (S. Carrizo; 1992, 390), pues es camino de perfecci&oacute;n para acceder a la amada. Sin embargo, en gran parte de la poes&iacute;a de Garcilaso y en esta canci&oacute;n de Sabina no se alude a los merecimientos y las gracias de la amada sino que lo que importa es el conflicto del yo po&eacute;tico. La amada s&oacute;lo adquiere importancia y se libera de la penumbra para ser contemplada como contingencia, en la perspectiva de su p&eacute;rdida. Es por eso que en &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; pr&aacute;cticamente no hay referencias a esa amada. Incluso interpretamos que se trata de un sentimiento dirigido hacia una persona del sexo femenino porque estamos acostumbrados a que este tipo de relaciones sean una constante en la obra del cantante pero ni siquiera esa especificaci&oacute;n se manifiesta en el texto. Las alusiones que se hacen a esa persona se limitan a se&ntilde;alarla como objeto de una b&uacute;squeda, &ldquo;mis pies descienden la cuesta del olvido, / fatigados de tanto andar sin encontrarte&rdquo;; a nombrarla como una &ldquo;ausencia&rdquo;: &ldquo;y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama&rdquo;; o a referirla como un recuerdo: &ldquo;Trepo por tu recuerdo como una enredadera&rdquo;. Por lo tanto, m&aacute;s que una referencia externa, estos versos refuerzan la tesis de una postura ensimismada y la expresi&oacute;n de una nueva subjetividad que se inaugura en el Renacimiento.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>La p&eacute;rdida del ser amado es uno de los temas m&aacute;s recurrentes para Sabina que se maneja bien en la cr&oacute;nica del desamor y en las afecciones del coraz&oacute;n. Una de las canciones m&aacute;s bellas escritas al recuerdo de la amada es &ldquo;Incluso en estos tiempos&rdquo;<strong><sup>13</sup></strong>, por lo que nos vamos a detener en el an&aacute;lisis de las cinco estrofas que forman la canci&oacute;n. En ella, nos muestra la contradicci&oacute;n entre la inestabilidad, la trivialidad y la incontinencia del modo de vida actual y la permanencia del recuerdo y del dolor provocado por la ausencia de la amada. Gracias a la posibilidad de detenerse en ese recuerdo el yo po&eacute;tico encuentra una paz y un disfrute no acorde con el vertiginoso discurrir de la vida cotidiana:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;Incluso en estos tiempos,<br />veloces como un Cadillac sin frenos,<br />todos los d&iacute;as tienen un minuto<br />en que cierro los ojos y disfruto<br />ech&aacute;ndote de menos&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Encontramos en estos versos la idea garcilasiana del deleite en el llanto por la felicidad perdida. El poeta, cerrando los ojos a ese mundo que le rodea, es feliz gracias al recuerdo de la amada. Pero a medida que avanza la canci&oacute;n ese llanto va subiendo de tono, haci&eacute;ndose cada vez m&aacute;s enervado. El poeta expresa c&oacute;mo ese amor perdido se constituye en lo m&aacute;s valioso:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;Incluso en estos tiempos,<br />en los que soy feliz de otra manera,<br />todos los d&iacute;as tienen ese instante<br />en que me jugar&iacute;a la primavera<br />por tenerte delante&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>En este itinerario doloroso que es el canto por la p&eacute;rdida de la amada, el recuerdo muestra la insuficiencia del momento presente, la falta de ilusi&oacute;n, la vida que se convierte en algo sin sentido e, incluso, lacerante. La canci&oacute;n se construye a trav&eacute;s de un <em>crescendo</em> formado por ese viaje desde la serenidad hasta la exasperaci&oacute;n de estos versos:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;Incluso en estos tiempos,<br />de volver a re&iacute;r con los amigos,<br />todos los d&iacute;as tienen ese rato<br />en el que respirar es un ingrato<br />deber para conmigo.</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>Incluso en estos tiempos,<br />triviales como un baile de disfraces,<br />todos los d&iacute;as tengo reca&iacute;das<br />y aunque quiera olvidar no se me olvida<br />que no puedo olvidarte&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>La &uacute;ltima estrofa nos muestra la resignaci&oacute;n consciente y la melancol&iacute;a reflexiva. El poeta encuentra el modo de vivir sin la amada, pero a sabiendas de que nunca podr&aacute; olvidarla:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;Incluso en estos tiempos,<br />de aprender a vivir sin esperarte,<br />todos los d&iacute;as tengo reca&iacute;das<br />y aunque quiera olvidar no se me olvida<br />que no puedo olvidarte&rdquo;</span></p><p><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt"><strong><span>La melancol&iacute;a por la p&eacute;rdida de la naturaleza:<br />&ldquo;Ya el campo estar&aacute; verde, debe ser primavera&rdquo;</span></strong><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Encontramos otros aspectos que tambi&eacute;n nos permiten relacionar el universo tem&aacute;tico de los renacentistas Bosc&aacute;n y Garcilaso con el expresado en la canci&oacute;n que estamos analizando. Se trata del uso caracter&iacute;stico que estos poetas hacen de la naturaleza como fuente de la mayor parte de sus im&aacute;genes po&eacute;ticas y como tel&oacute;n de fondo para su autoan&aacute;lisis. La evocaci&oacute;n de la naturaleza en t&eacute;rminos de amor y armon&iacute;a no puede sino evocar la idea del amor como fuerza generadora y unificadora de la naturaleza.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Es muy significativo el uso que se hace del t&oacute;pico en la obra <em>Menosprecio de corte y alabanza de aldea </em>de Fray Antonio de Guevara en 1539 en la que asume una idea que vemos claramente en la canci&oacute;n de Sabina y que recrea el t&oacute;pico del <em>locus amoenus</em> de Te&oacute;crito y Virgilio. En esa obra se ve la corte como una fuente de calamidades y de enfermedades y la aldea se configura en su imagen ut&oacute;pica de bienestar y espacio natural. La canci&oacute;n de Sabina nos muestra en las estrofas segunda y tercera la estrechez y decrepitud de la ciudad frente a la inmensidad y la grandeza del campo. As&iacute;, la ciudad se configura como espacio propicio para la incubaci&oacute;n del sentimiento melanc&oacute;lico:</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>&ldquo;Y es que las ciudades tambi&eacute;n cansan. El exceso de sus diversiones abruma. Su insolente vitalidad acaba siendo insultante y poniendo de mal humor a sus habitantes. El espl&iacute;n de la ciudad desprecia la diversi&oacute;n en la que se complace esa &ldquo;multitud vil&rdquo; que denuncia Baudelaire y que le conduce a una interiozaci&oacute;n [..] la habitaci&oacute;n se convierte as&iacute; en un espacio de melancol&iacute;a urbana&rdquo; (De Diego; 1988, 19)</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>En &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; la ciudad se nos presenta sucia, gris e inh&oacute;spita: un escenario en el que el humo de las chimeneas es un v&oacute;mito y en el que de las paredes ocres rezuma sangre. Frente a esa turbia realidad que le rodea, &ldquo;el barrio donde habito&rdquo;, existe una naturaleza lejana, donde &ldquo;el campo estar&aacute; verde&rdquo; y donde &ldquo;debe ser primavera&rdquo;. La p&eacute;rdida de ese paisaje ideal queda representado en la imagen de ese cielo que est&aacute; &ldquo;cada vez m&aacute;s lejano y m&aacute;s alto&rdquo;. Observamos que falta el asentimiento afectivo con ese espacio de desolaci&oacute;n donde en vez de vivir se habita: &ldquo;el barrio donde habito no es ninguna pradera / desolado paisaje de antenas y de cables&rdquo;.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Un aliento semejante recorre los versos de otra de las canciones de Sabina que tambi&eacute;n ha ascendido a la categor&iacute;a de himno. Nos estamos refiriendo a &ldquo;Pongamos que hablo de Madrid&rdquo;<strong><sup>14</sup></strong>, que se incluye en el mismo disco <em>Malas compa&ntilde;&iacute;as </em>(1980). Madrid en esta canci&oacute;n es un agujero inmundo, donde se hacinan los hombres sin identidad. Es un espacio &ldquo;donde el mar no se puede concebir&rdquo;, donde &ldquo;los p&aacute;jaros visitan al psiquiatra, / las estrellas se olvidan de salir, / la muerte pasa en ambulancias blancas&rdquo;. Hay un rechazo de las naturalezas muertas de la ciudad: &ldquo;el sol es una estufa de butano&rdquo; que podemos poner en relaci&oacute;n con aquella pradera &ldquo;de antenas y de cables&rdquo; de &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo;. No acaban aqu&iacute; las similitudes: en &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; la felicidad es aquel tranv&iacute;a que invariablemente siempre se pierde y en &ldquo;Pongamos que hablo de Madrid&rdquo; &ldquo;la vida es un metro a punto de partir&rdquo;, algo que est&aacute; al alcance de la mano pero que no llega a realizarse felizmente, por lo que queda el triste consuelo de sentarse en la escalera &ldquo;a silbar mi melod&iacute;a&rdquo; o de conformarse porque en aquella inmensa ciudad &ldquo;un agujero queda para m&iacute;&rdquo;.</span></p><p><span></span></p><p style="margin-left: 37.5pt"><strong><span>La melancol&iacute;a barroca:<br />&ldquo;Un barco enloquecido que viene de la noche y va a ninguna parte&rdquo;</span></strong><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Si en el Renacimiento lo que predomina es esa idea del amor y de la naturaleza como sublimaci&oacute;n de la subjetividad del poeta, en el Barroco esa plenitud se convierte en desenga&ntilde;o y pesimismo y se asocia a la frustraci&oacute;n del hombre como individuo y al fracaso de la sociedad en general. El Barroco expresa la conciencia de una crisis, visible en los agudos contrastes sociales, el hambre, la guerra y la miseria. De la misma forma, Espa&ntilde;a en los a&ntilde;os 80, a&ntilde;os en los que se publica el disco que recoge la canci&oacute;n &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo;, se caracteriza por ser &ldquo;una sociedad marcada por el paro, la desesperanza, el miedo at&oacute;mico, la frustraci&oacute;n laboral y acad&eacute;mica, el absentismo, el terrorismo,... junto con unas ganas de vivir a toda prisa, cierta euforia cultural, la confianza en las instituciones democr&aacute;ticas; y todo ello cifrando su hipot&eacute;tica salvaci&oacute;n en un individualismo abrumador&rdquo;<strong><sup>15</sup></strong></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Esta situaci&oacute;n se refleja en &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo;, en la que encontramos versos con amargos desenga&ntilde;os &ldquo;no hallo m&aacute;s que puertas que niegan lo que esconden&rdquo;; dolor vital, &ldquo;por las paredes ocres se desparrama el zumo / de una fruta de sangre crecida en el asfalto&rdquo;; desesperaci&oacute;n, &ldquo;me enfado con las sombras que pueblan los pasillos&rdquo;; desamparo, &ldquo;trepo por tu recuerdo como una enredadera / que no encuentra ventanas donde agarrarse&rdquo;; y, posiblemente, los versos que mejor definen la Espa&ntilde;a de los primeros a&ntilde;os del postfranquismo: &ldquo;un barco enloquecido / que viene de la noche y va a ninguna parte&rdquo;.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Ese vac&iacute;o se expresaba ya en las primeras composiciones de <em>Inventario</em>. En la canci&oacute;n que da t&iacute;tulo al disco, Sabina hace un amargo y prematuro inventario de todo lo vivido y el resultado es una larga letan&iacute;a en la que conviven las frustraciones personales con las oscuras circunstancias sociales de los a&ntilde;os de la dictadura:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;El tiempo del dolor, los agujeros,<br />el gato que maullaba en el tejado,<br />el pasado ladrando como un perro,<br />el exilio, la dicha, los retratos [..]</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>El silencio que esgrimes como un muro,<br />tantas cosas hermosas que se han muerto,<br />el tir&aacute;nico imperio del absurdo,<br />los oscuros desvanes del deseo. [..]</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>El insomnio, la ausencia, las colillas,<br />el arduo aprendizaje del respeto,<br />las heridas que ya ni dios nos quita,<br />la mierda que arrastramos sin remedio.&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>&ldquo;Inventario&rdquo; se convierte as&iacute; en un <em>collage </em>en el que se amartelan muchos de los motivos de Sabina: los recortes del desamor, el desenga&ntilde;o social y la melancol&iacute;a. Muchos de ellos son elementos que aparec&iacute;an en el desenga&ntilde;o barroco, como la falta de confianza en las creencias anteriores (en el Dios medieval y en el hombre renacentista), la oscuridad de la torre de Segismundo, el vac&iacute;o:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;El naufragio de tantas certidumbres,<br />el derrumbe de dioses y de mitos,<br />la oscuridad en torno como un t&uacute;nel,<br />la cama navegando en el vac&iacute;o&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Posiblemente la canci&oacute;n en que el tono pesimista se hace m&aacute;s agrio y la desesperaci&oacute;n es m&aacute;s insondable es &ldquo;Siete crisantemos&rdquo;<strong><sup>16</sup></strong>. En ella vuelve a aparecer el fracaso del hombre pero si en &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; el sujeto po&eacute;tico se ve&iacute;a &ldquo;como quien viaja a bordo de un barco enloquecido / que viene de la noche y va a ninguna parte&rdquo;, ahora en &ldquo;Siete crisantemos&rdquo;, aquella noche se convierte en el vac&iacute;o, en la ausencia de horizontes y la amnesia se ofrece como &uacute;nica soluci&oacute;n de defensa:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>[..] Se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo,<br />y puede que no exista el sitio a donde voy&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>En ella se reiteran muchos de los elementos que hemos se&ntilde;alado en apartados anteriores y que configuran ese fracaso y esa desgana vital: la falta de fe en ideales human&iacute;sticos o sociales, la p&eacute;rdida de la naturaleza:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas<br />y muchas golondrinas huyen de la ciudad,<br />el asesino sabe m&aacute;s de amor que el poeta<br />y el cielo cada vez est&aacute; m&aacute;s lejos del mar&rdquo;</span></p><p><span></span></p><p style="margin-left: 37.5pt"><strong><span>El &ldquo;genio&rdquo; del melanc&oacute;lico:<br />&ldquo;En la escalera me siento a silbar mi melod&iacute;a&rdquo;</span></strong><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Hemos considerado en los apartados anteriores los aspectos negativos que tradicionalmente han venido relacionados con la melancol&iacute;a, como son la demencia o la enfermedad. Pero gracias a la teor&iacute;a aristot&eacute;lica establecida en el &ldquo;Problema XXX&rdquo; y, m&aacute;s tarde, por la recuperaci&oacute;n que de Arist&oacute;teles hace el Renacimiento, se empieza a considerar la melancol&iacute;a en su sentido positivo, como temperamento especial del hombre con ingenio o como estado a partir del cual se hace m&aacute;s fruct&iacute;fera la creaci&oacute;n art&iacute;stica o la reflexi&oacute;n intelectual.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Siguiendo esta teor&iacute;a, el temperamento o el estado melanc&oacute;lico predisponen y/o facilitan la creaci&oacute;n art&iacute;stica. Este es uno de los ejes principales de la canci&oacute;n &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; que se pone de manifiesto en el estribillo. Sabina se instala en esa melancol&iacute;a y desde la serenidad de la contemplaci&oacute;n de ese estado surge la melod&iacute;a, es decir, la creaci&oacute;n art&iacute;stica:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&rdquo;Vivo en el n&uacute;mero siete, calle Melancol&iacute;a,<br />quiero mudarme hace a&ntilde;os al barrio de la alegr&iacute;a,<br />pero siempre que lo intento ha salido ya el tranv&iacute;a,<br />en la escalera me siento a silbar mi melod&iacute;a&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>A partir del Renacimiento y en los siglos posteriores, cuando la melancol&iacute;a volvi&oacute; a considerarse como algo unido al genio y a la capacidad creativa, se pusieron de manifiesto diversas cualidades asociadas a ese temperamento, como la sensibilidad, el aislamiento, la soledad o la extravagancia, y la manifestaci&oacute;n melanc&oacute;lica adquiri&oacute; un cierto valor de snobismo. De hecho, durante los siglos XV y XVI no se cre&iacute;a posible una obra po&eacute;tica o art&iacute;stica si el autor no era melanc&oacute;lico. El valor positivo que aporta el estado melanc&oacute;lico es la inacci&oacute;n y la ociosidad, que permiten la contemplaci&oacute;n de uno mismo y eso es lo que ocurre en el estribillo de esta canci&oacute;n, en el momento en que el poeta se sienta, cuando para todo ese vertiginoso ir y venir, de esa inacci&oacute;n surge la melod&iacute;a, es decir, la creaci&oacute;n art&iacute;stica.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>La obra de arte aparece de esta manera como una especie de catarsis, como terapia o forma de aliviar esa melancol&iacute;a o tristeza. En el estribillo de esta canci&oacute;n, comprobamos que el poeta no alcanza la felicidad buscada, esa &ldquo;calle de la Alegr&iacute;a&rdquo;, y como terapia surge la creaci&oacute;n art&iacute;stica. A lo largo de esta canci&oacute;n se muestran diversas soluciones fracasadas para aliviar el estado del poeta: la b&uacute;squeda enloquecida, la rutina y el orden (&ldquo;enciendo un cigarrillo / ordeno mis papeles&rdquo;), el entretenimiento (&ldquo;resuelvo un crucigrama&rdquo;), la rebeld&iacute;a (&ldquo;me enfado con las sombras&rdquo;). Sin embargo, la soluci&oacute;n est&aacute; en la aceptaci&oacute;n de la propia situaci&oacute;n y en la exteriorizaci&oacute;n de esos sentimientos a trav&eacute;s de la obra de arte.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Observando otras canciones de Sabina, podemos descubrir c&oacute;mo la melancol&iacute;a aparece como algo positivo. En &ldquo;M&aacute;s de cien mentiras&rdquo;<strong><sup>17</sup></strong> enumera m&aacute;s de cien motivos en su apariencia nimios o sin un valor trascendente, &ldquo;m&aacute;s de cien mentiras&rdquo; por las que merece la pena vivir. Esta larga letan&iacute;a le fue inspirada por el final de la pel&iacute;cula <em>Manhattan </em>de Woody Allen, en el que tambi&eacute;n se enumeran una serie de razones para seguir viviendo. Aparece entre estos motivos &ldquo;el mal de la melancol&iacute;a&rdquo;, que se constituye as&iacute; con su doble valor: por un lado, como mal o enfermedad y, por otro lado, como terapia contra la desesperaci&oacute;n.</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;Tenemos memoria, tenemos amigos,<br />tenemos los trenes, la risa, los bares,<br />tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,<br />tenemos moteles, garitos, altares.[...]</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>Tenemos el mal de la melancol&iacute;a,<br />la sed y la rabia, el ruido y las nueces,<br />tenemos el agua y, dos veces al d&iacute;a,<br />el santo milagro del pan y los peces. [..]</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><em><span>&ldquo;Mas de cien palabras, m&aacute;s de cien motivos<br />para no cortarse de un tajo las venas,<br />m&aacute;s de cien pupilas donde vernos vivos,<br />m&aacute;s de cien mentiras que valen la pena&rdquo;</span></em><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Pero mucho m&aacute;s evidentes resultan los versos de la canci&oacute;n &ldquo;Oiga, doctor&rdquo;<strong><sup>18</sup></strong> en los que Sabina, con tono ir&oacute;nico, ruega que le devuelvan la depresi&oacute;n para poder seguir componiendo canciones:</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>&ldquo;Oiga, doctor,<br />devu&eacute;lvame mi depresi&oacute;n,<br />&iquest;no ve que los amigos se apartan de m&iacute;?<br />Dicen que no se puede consentir<br />esa sonrisa idiota.<br />Oiga, doctor,<br />que no escribo una nota<br />desde que soy feliz&rdquo;</span></p><p><span></span></p><p style="margin-left: 37.5pt"><strong><span>Iconograf&iacute;a y retrato de la melancol&iacute;a</span></strong><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Para cumplir con la propuesta de este trabajo de rastrear todas las relaciones que se pueden establecer entre las diferentes teor&iacute;as establecidas en torno a la melancol&iacute;a y las canciones de Joaqu&iacute;n Sabina, me parece interesante observar dos aspectos colindantes que se relacionan con este tema. Por un lado, la iconograf&iacute;a de la melancol&iacute;a y, por otro, los rasgos f&iacute;sicos atribuidos al melanc&oacute;lico. La imagen que representa la melancol&iacute;a desde hace muchos a&ntilde;os es la representada en el grabado de Durero, un &aacute;ngel con grandes alas y con numerosos instrumentos que le rodean pero que sin embargo muestra una laxitud y una actitud est&aacute;tica: apoya la mejilla en la mano y tiene la mirada perdida. Es la imagen del &aacute;ngel cuyas alas podr&iacute;an convertirse en ese tranv&iacute;a que lleve a la calle de la alegr&iacute;a pero que finalmente se quedan inertes, como el sujeto de &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo; se queda sentado en la escalera silbando su melod&iacute;a.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Partiendo de esa iconograf&iacute;a de la melancol&iacute;a, hemos querido analizar dos im&aacute;genes de Joaqu&iacute;n Sabina que consideramos significativas por su distancia en el tiempo y porque entre estas dos im&aacute;genes est&aacute; contenida casi toda la producci&oacute;n art&iacute;stica del autor. La primera de ellas, que se adjunta como anexo 2, es la foto de la car&aacute;tula del primer disco de Sabina, <em>Inventario </em>(1978) que constituye una de las primeras im&aacute;genes p&uacute;blicas del cantante y la otra, recogida en el anexo 3, es la fotograf&iacute;a de la portada de su &uacute;ltima publicaci&oacute;n, el libro <em>Con buena letra</em> (2002)<em>. </em>En la car&aacute;tula de <em>Inventario</em>, observamos a Sabina sentado y rodeado de elementos que se relacionan con diferentes actividades: una mujer en la cama a la que da la espalda, un vaso, una botella y una guitarra. Como en el grabado de Durero estos elementos aparecen esparcidos a su alrededor pero sin que motiven una respuesta del sujeto que mira al frente ensimismado. En la otra imagen, la que sirve de portada el libro <em>Con buena letra</em>, aparece Sabina adoptando una postura id&eacute;ntica a la esbozada por Durero: la cabeza apoyada en la mano izquierda y la mirada abstra&iacute;da. Junto a &eacute;l, aparece una m&aacute;quina de escribir con el folio en blanco que se constituye en la iconograf&iacute;a elegida por Sabina para representar la creaci&oacute;n e ilustrar sus &ldquo;Obras completas&rdquo;.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>Para finalizar este recorrido por las teor&iacute;as desarrolladas sobre la melancol&iacute;a, hemos querido establecer una comparaci&oacute;n entre la apariencia f&iacute;sica que en la &eacute;poca de Cervantes se atribu&iacute;a a los personajes melanc&oacute;licos y el aspecto y la imagen p&uacute;blica de Sabina. Para ello, nos fijamos en el personaje de Don Quijote que, como sabemos, ha sido considerado como el prototipo de melanc&oacute;lico en el Siglo de Oro. Seg&uacute;n se&ntilde;ala Dolores Romero en el art&iacute;culo &ldquo;Fisonom&iacute;a y temperamento de Don Quijote de la Mancha&rdquo;, &ldquo;la configuraci&oacute;n f&iacute;sica y mental de D. Quijote no naci&oacute; de la simple imaginaci&oacute;n del autor sino que Cervantes configura a su personaje bajo las caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas que estaban predeterminadas en los tratados fision&oacute;micos de la &eacute;poca&rdquo; (Romero; 1993, 880), sobre todo, en el <em>Examen de Ingenios </em>de Huarte de San Juan, cuya primera edici&oacute;n data de 1575. Muchas de esas caracter&iacute;sticas que Dolores Romero se&ntilde;ala como rasgos que en la &eacute;poca se consideraban los propios de quienes estaban afectados por la melancol&iacute;a pueden tomarse como atributos para describir al cantante jienense: &ldquo;de complexi&oacute;n recia, seco de carnes, enjuto de rostro&rdquo; (I,I), &ldquo;las piernas eran muy largas y flacas, llenas de vello y no nada limpias&rdquo; (I, XXXV), &ldquo;su rostro de media lengua de andadura, seco y amarillo&rdquo;(I, XXXVII), &ldquo;con voz ronquilla, aunque entonada&rdquo; (I, XLVI). Tambi&eacute;n se&ntilde;ala que Don Quijote aunque tiene ya cincuenta a&ntilde;os no ha perdido el pelo, y lo justifica porque los hombres de cerebro seco y caliente tienen el pelo muy fuerte y nunca se quedan calvos. De esta forma, podemos cerrar este trabajo, recuperando las palabras que Sancho Panza dedicaba a su se&ntilde;or:</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: 7.5pt"><span>&ldquo;En verdad, que muchas veces me paro a mirar a vuestra merced desde la punta del pie hasta el &uacute;ltimo cabello de la cabeza, y que veo m&aacute;s cosas para espantar que para enamorar&rdquo;<strong><sup>19</sup></strong></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: 7.5pt"><br /><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt; text-indent: 7.5pt"><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 37.5pt"><strong><span>Anexo- Letra de la canci&oacute;n &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo;<sup>20</sup></span></strong><span></span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>Como quien viaja a lomos de una yegua sombr&iacute;a<br />por la ciudad camino, no pregunt&eacute;is a d&oacute;nde,<br />busco acaso un encuentro que me ilumine el d&iacute;a<br />y no hallo m&aacute;s que puertas que niegan los que esconden.</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>Las chimeneas vierten su v&oacute;mito de humo<br />a un cielo cada vez m&aacute;s lejano y m&aacute;s alto,<br />por las paredes ocres se desparrama el zumo<br />de una fruta de sangre crecida en el asfalto.</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>Ya el campo estar&aacute; verde, debe ser primavera,<br />cruza por mi mirada un tren interminable,<br />el barrio donde habito no es ninguna pradera,<br />desolado paisaje de antenas y de cables.</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><em><span>Vivo en el n&uacute;mero siete, calle melancol&iacute;a,<br />quiero mudarme hace a&ntilde;os al barrio de la alegr&iacute;a,<br />pero siempre que lo intento ha salido ya el tranv&iacute;a,<br />en la escalera me siento a silbar mi melod&iacute;a.</span></em><span></span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido<br />que viene de la noche y va a ninguna parte,<br />as&iacute; mis pies descienden la cuesta del olvido,<br />fatigados de tanto andar sin encontrarte.</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,<br />ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama,<br />me enfado con las sombras que pueblan los pasillos<br />y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><span>Trepo por tu recuerdo como una enredadera<br />que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy<br />esa absurda epidemia que sufren las aceras<br />si quieres encontrarme, ya sabes donde estoy.</span></p><p style="margin-left: 127.5pt"><em><span>Vivo en el n&uacute;mero siete, calle melancol&iacute;a,<br />quiero mudarme hace a&ntilde;os al barrio de la alegr&iacute;a,<br />pero siempre que lo intento ha salido ya el tranv&iacute;a,<br />en la escalera me siento a silbar mi melod&iacute;a.</span></em><span></span></p><p><span></span></p><p style="margin: 5pt 42pt 5pt 37.5pt"><span></span></p><span>&lt;!--[if !vml]--&gt;<br />&lt;!--[endif]--&gt;</span> <p><span></span></p><p style="margin: 5pt 42pt 5pt 37.5pt"><strong><span>BIBLIOGRAF&Iacute;A CONSULTADA</span></strong><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>BARTRA, Roger (1997), &ldquo;El siglo de Oro de la Melancol&iacute;a: Jud&iacute;os, moros, m&iacute;sticos y cortesanos&rdquo;, <em>Quimera, </em>164, p&aacute;gs. </span><span>22-33.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>CARRIZO RUEDA, Sofia M., (1992), &ldquo;Las vacilaciones de Garcilaso. Entre la melancol&iacute;a y el eros vivificante&rdquo; en <em>Actas del X Congreso Internacional de Hispanistas</em>, Barcelona, p&aacute;gs. </span><span>389-396.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>DE DIEGO, Rosa y Lidia V&Aacute;ZQUEZ (eds.) (1988)<em>, Humores negros: del tedio, la melancol&iacute;a, el espl&iacute;n y otros aburrimientos</em>, Madrid, Biblioteca Nueva.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>DE MIGUEL, Maurilio (1986)<em>, Joaqu&iacute;n Sabina</em>, Madrid, ed. </span><span>J&uacute;car.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>GALLERO, Jos&eacute; Luis (1991), <em>S&oacute;lo se vive una vez. Esplendor y ruina de la movida madrile&ntilde;a</em></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>GARC&Iacute;A MONTERO, Luis (2001) &ldquo;El mundo de Joaqu&iacute;n Sabina&rdquo; en Joaqu&iacute;n SABINA, <em>Ciento volando de catorce</em>, Madrid, Visor, (2&ordf; ed) p&aacute;gs 7-14.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>GURM&Eacute;NDEZ, Carlos (1994)<em>, La melancol&iacute;a</em>, Madrid, Espasa-Calpe.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>I&Ntilde;IGUEZ, Fernando (1999), &ldquo;Joaqu&iacute;n Sabina quiere ser bambino&rdquo;, Efe Eme, n&ordm; 10, Septiembre, p&aacute;gs. </span><span>20-26.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>MEN&Eacute;NDEZ FLORES, Javier (2000), <em>Joaqu&iacute;n Sabina. Perdonen la tristeza</em>&cedil; Barcelona, Plaza &amp; Jan&eacute;s, (7&ordf; ed.), p&aacute;g. 55</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>MORENO CASTILLO, Enrique (1987), &ldquo;Melancol&iacute;a y utop&iacute;a en Garcilaso de la Vega&rdquo; en <em>Cuadernos Hispanoamericanos</em>, 439.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>RODR&Iacute;GUEZ MAGDA, Rosa M&ordf; (1993), <em>La sonrisa de Saturno. Hacia una teor&iacute;a transmoderna</em>, Barcelona, Anthropos.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>ROMERO L&Oacute;PEZ, Dolores (1993), &ldquo;Fisonom&iacute;a y temperamento de don Quijote de la Mancha&rdquo; en Manuel GARC&Iacute;A MART&Iacute;N (ed.), <em>Estado actual de los estudios sobre el Siglo de Oro</em>, Salamanca, Ediciones Universidad, p&aacute;g. 879-885.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>SABINA, Joaqu&iacute;n (2002), <em>Con buena letra, </em>Madrid, Temas de hoy, 2002.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>VILAR&Oacute;S, Teresa M. (1998), <em>El mono del desencanto espa&ntilde;ol: una cr&iacute;tica cultural de la transici&oacute;n espa&ntilde;ola (1973-1991)</em>, Madrid, Siglo XXI.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt"><span>ZAMORA P&Eacute;REZ, Elisa Constanza (2000), <em>Juglares del siglo XX: la canci&oacute;n amorosa, pop, rock y de cantautor (Temas y t&oacute;picos literarios desde la dialog&iacute;a en la d&eacute;cada de 1980.1990), </em>Sevilla, Universidad de Sevilla.</span></p><p><span></span></p><p style="margin: 5pt 42pt 5pt 37.5pt"><strong><span>Notas:</span></strong><span></span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[1] Entre los autores que distinguen en el car&aacute;cter hisp&aacute;nico una especial predisposici&oacute;n o una tendencia connatural hacia la melancol&iacute;a podemos mencionar a D&Iacute;AZ-PLAJA con su obra <em>Tratado de las melancol&iacute;as espa&ntilde;olas</em>, Madrid, Sala, 1975. Por otro lado, han defendido la tesis de la melancol&iacute;a como rasgo distintivo del Siglo de Oro espa&ntilde;ol, entre otros, Roger BARTRA, con diferentes trabajos entre los que destaca su estudio antropol&oacute;gico y sociol&oacute;gico <em>Cultura y melancol&iacute;a. Las enfermedades del alma en la Espa&ntilde;a del siglo de Oro</em>, Barcelona, Anagrama, 2001 y T. SOUFAS en <em>Melancholy and the secular mind in Spanish Golden Age Literatura, </em>Columbia, University of Missouri Press, 1990. Entre los estudios que relacionan alg&uacute;n autor concreto o una obra en particular con la melancol&iacute;a hemos de destacar a O. H. GREEN que en el art&iacute;culo &ldquo;El ingenioso Hidalgo&rdquo;, <em>Hispanic Review, </em>XXV, 1957, fue el que inici&oacute; la tesis del car&aacute;cter melanc&oacute;lico de Don Quijote, idea que fue retomada por otros autores como A. REDONDO en &ldquo;La melancol&iacute;a y el <em>Quijote</em> de 1605&rdquo; en <em>Varia ling&uuml;&iacute;stica y literaria II</em>, El Colegio de M&eacute;xico, 1997 y D. ROMERO L&Oacute;PEZ en &ldquo;Fisonom&iacute;a y temperamento de don Quijote de la Mancha&rdquo; en <em>Estado actual de los estudios sobre el siglo de Oro</em>, Salamanca, Universidad, 1993. Otro de los autores analizado a trav&eacute;s de este prisma es Garcilaso, por C. OROBITG en <em>Garcilaso et la m&eacute;lancolie</em>, Toulouse, Presses Universitaires du Mirail, 1997. Finalmente, en cuanto a la relaci&oacute;n del artista o el escritor con la actitud melanc&oacute;lica nos encontramos los libros de R. WITTLOWER, <em>Nacidos bajo el signo de Saturno</em>, Madrid, C&aacute;tedra, 1982, y de A. RUY S&Aacute;NCHEZ, <em>Con la literatura en el cuerpo. Historias de literatura y melancol&iacute;a, </em>M&eacute;xico, Taurus, 1995.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[2] <em>El desencanto</em> es un ins&oacute;lito documental cinematogr&aacute;fico que realiz&oacute; Jaime Chavarri en 1976 sobre la familia Panero. Seg&uacute;n se&ntilde;ala la psic&oacute;loga y soci&oacute;loga cultural Teresa M. Vilar&oacute;s en <em>El mono del desencanto espa&ntilde;ol: Una cr&iacute;tica cultural de la transici&oacute;n espa&ntilde;ola (1973-1991), </em>Madrid, Siglo XXI, 1998, p&aacute;g. 47: &ldquo;Se puede decir sin exagerar que los textos del desencanto de la transici&oacute;n espa&ntilde;ola asumen en variantes la voz primera de este legendario film documental [...] </span><span>Pel&iacute;cula casi m&iacute;tica recoge con formidable intuici&oacute;n no s&oacute;lo el calificativo que caracteriza a todo un momento hist&oacute;rico, sino la angustia soterrada de una &eacute;poca que por otra parte se quiso y se anunci&oacute; celebratoria&rdquo;</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[3] La movida fue una especie de movimiento cultural y/o sociol&oacute;gico que se da en los primeros 80, un movimiento sin homogeneidad, sin resultados. No hay idea de conjunto, es una especie de fascinada evanescencia, algo et&eacute;reo, donde prima la est&eacute;tica del perdedor, la frivolidad, un vitalismo postdesencanto que se agota en s&iacute; mismo. Uno de sus protagonistas, Herminio Molero define este momento en los siguientes t&eacute;rminos: &ldquo;En la movida hay siempre un problema de vac&iacute;o. Es inveros&iacute;mil. Por donde tires, siempre te encuentras con la nada, con eslabones que no existen. Es la historia de un vac&iacute;o. Todo ha estado a punto de ser y no ha sido. Ha habido una gran insatisfacci&oacute;n, dif&iacute;cil de definir.&rdquo; (extra&iacute;do de J. L. GALLERO, <em>S&oacute;lo se vive una vez. Esplendor y ruina de la movida madrile&ntilde;a,</em> Madrid, Ardora, 1991, p&aacute;g. 225, un libro de entrevistas sobre la movida que intenta a trav&eacute;s de las declaraciones de los propios protagonistas dibujar la estampa social y cultural de esos a&ntilde;os y definir un concepto tan voluble como es el que se bautiz&oacute; y se institucionaliz&oacute; como movida)</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[4] Titulo de un art&iacute;culo de Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n aparecido en uno de los &uacute;ltimos n&uacute;meros de la revista <em>Triunfo</em> en el a&ntilde;o 1976<em>. </em>Para el sector intelectual espa&ntilde;ol esta frase recog&iacute;a la nostalgia de un pasado intelectual y pol&iacute;ticamente cohesionado.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[5] <em>Malas compa&ntilde;&iacute;as </em>fue editado en 1980. Es el segundo trabajo de gran formato de Joaqu&iacute;n Sabina pero, a pesar de ello, puede considerarse como su verdadero estreno musical ya que en &eacute;l aparecen canciones como &ldquo;Calle Melancol&iacute;a&rdquo;, &ldquo;Pongamos que hablo de Madrid&rdquo; o &ldquo;Qu&eacute; demasiao&rdquo;, que adquieren enseguida la categor&iacute;a de piezas imprescindibles para entender la conformaci&oacute;n del universo tem&aacute;tico del autor y rastrear el utillaje simb&oacute;lico que se desarrollar&aacute; en su extensa obra. </span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[6] Declaraciones extra&iacute;das de la entrevista de FERNANDO I&Ntilde;IGUEZ, &ldquo;Joaqu&iacute;n Sabina quiere ser bambino&rdquo;, <em>Efe Eme</em>, n&ordm; 10, Septiembre 1999, p&aacute;g. 22. </span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[7] <em>El hombre del traje gris</em> es el t&iacute;tulo de sexto &aacute;lbum editado por Joaqu&iacute;n Sabina. En este disco, que data de 1988, se nos presentan diversos personajes cuyas historias presentan una existencia gris. En la canci&oacute;n &ldquo;Besos en la frente&rdquo; nos encontramos con Lola ,&ldquo;la gafitas de las pecas&rdquo;, que debido a su f&iacute;sico y los complejos derivados del mismo vive &ldquo;invisible entre la gente / condenada a ser decente / seg&uacute;n fama / que del cuello le colgaron / los que nunca la invitaron / a su cama&rdquo;. En &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n me ha robado el mes de abril&rdquo; aparece el propio hombre del traje gris que vive &ldquo;en la posada del fracaso, / donde no hay consuelo ni ascensor&rdquo;, donde &ldquo;el desamparo y la humedad / comparten colch&oacute;n&rdquo;. Finalmente, en la canci&oacute;n &ldquo;Nacidos para perder&rdquo; el sujeto po&eacute;tico se rebela contra esa monoton&iacute;a y esa envoltura gris y se&ntilde;ala c&oacute;mo el escenario y la canci&oacute;n constituyen formas de huir de esa rutina: &ldquo;Prima del alma desn&uacute;dame / del traje gris de la multitud, / devu&eacute;lveme al camino del sur, / al pa&iacute;s de la ni&ntilde;ez / donde uno y uno sumaban tres. / La &uacute;nica medalla que me ha dado la vida / en el escenario la gan&eacute;. / No ten&iacute;a salida el callej&oacute;n del cuartel / para el desertor del batall&oacute;n / de los nacidos para perder&rdquo;. Esta es la idea que se recoge tambi&eacute;n en el pr&oacute;logo a <em>Con buena letra,,</em>antes citado<em> </em>: &ldquo;Yo pose&iacute;a mi cuaderno a rayas cada vez m&aacute;s lleno de ripios contra el mundo, mi guitarra, cada vez m&aacute;s desafinada... y un plano del para&iacute;so, que result&oacute; ser falso. Y la vida, previsible y anodina, como una tarde de lluvia en blanco y negro&rdquo; y como en la canci&oacute;n &ldquo;Nacidos para perder&rdquo; considera que escribir canciones es una forma de rebelarse contra esa vida previsible: &ldquo;ahora [...] escribo en technicolor la canci&oacute;n de las noches perdidas, para vengarme de tantas tardes de lluvia en blanco y negro, de tantos hombres del traje gris&rdquo; (p&aacute;g. 22)</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[8] Incluida en <em>Ruleta Rusa</em> (1984)</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[9] Incluida en el &aacute;lbum <em>Yo, mi, me, contigo </em>(1994) </span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[10] &ldquo;Cuando era m&aacute;s joven&rdquo; se incluye en el &aacute;lbum <em>Juez y parte</em> (1985) </span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[11] Incluida tambi&eacute;n en el &aacute;lbum<em> Yo, mi, me, contigo</em> (1994) </span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[12] Primero Hip&oacute;crates, en el siglo V a. C., y m&aacute;s tarde Galeno, que llevara su teor&iacute;a a la Edad Media y al Renacimiento, describen la melancol&iacute;a como un estado relacionado con la existencia de los cuatro humores del cuerpo humano. Desarrollaron una extensa teor&iacute;a en la que se correspond&iacute;a a cada temperamento la predominancia de uno de los cuatro humores.</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[13] Incluida en <em>Esta boca es m&iacute;a</em> (1994)</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[14] El t&iacute;tulo de esta canci&oacute;n, junto a &ldquo;Madrid me mata&rdquo; ha sido el eslogan al que m&aacute;s se ha recurrido a la hora de definir el v&eacute;rtigo diario de esa ciudad. Incluso el Ayuntamiento matritense utiliz&oacute; esta canci&oacute;n como banda sonora del pan denominado &ldquo;Recuperar Madrid&rdquo;. </span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[15] ELISA CONSTANZA ZAMORA P&Eacute;REZ, <em>Juglares del siglo XX: la canci&oacute;n amorosa, pop, rock y de cantautor (Temas y t&oacute;picos literarios desde la dialog&iacute;a en la d&eacute;cada de 1980.1990), </em>Sevilla, Universidad de Sevilla, 2000, p&aacute;g. 49</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[16] Incluida en <em>Esta boca es m&iacute;a </em>(1994)</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[17] Incluida en el &aacute;lbum <em>Esta boca es m&iacute;a </em>(1994)</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[18] Incluida en el &aacute;lbum <em>Hotel, dulce hotel </em>(1987)</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[19] Todas las citas correspondientes al <em>Quijote </em>han sido extra&iacute;das de DOLORES ROMERO L&Oacute;PEZ, &ldquo;Fisonom&iacute;a y temperamento de Don Quijote de la Mancha&rdquo; en MANUEL GARC&Iacute;A MART&Iacute;N (ed.), <em>Estado actual de los estudios sobre el siglo de Oro, </em>Ediciones Universidad de Salamanca, 1993, p&aacute;gs. </span><span>879-885</span></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><span>[20] Extra&iacute;da de la edici&oacute;n completa de sus canciones contenida en JOAQU&Iacute;N SABINA, <em>Con buena letra, </em>Madrid, Temas de hoy, 2002, p&aacute;g. 38</span></p><p>&nbsp;</p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt"><br /></p><p style="margin: 5pt 15pt 5pt 67.5pt; text-indent: -15pt">&nbsp;</p><p style="text-align: center" align="center"><span style="font-size: 78%; color: #666666"><span style="font-size: 13.5pt">Lola P&eacute;rez Costa</span></span><span><span style="font-size: 78%; color: #666666"><br />Universidad de Alicante</span></span></p><br /><span><p></p></span><span><p></p></span><span><p></p></span><p></p><div style="clear: both"></div><div class="post-footer"><p class="post-footer-line post-footer-line-1"><span class="post-author vcard">Publicado por <span class="fn">Guido</span> </span><span class="post-timestamp">en <a href="http://elflacojoaquinsabina.blogspot.com/2008/01/la-melancola-en-la-obra-de-joaqun.html" title="permanent link">14:28</a> </span><span class="post-comment-link"><a href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2499100793898976318&amp;postID=8745419208294163413">0 comentarios</a> </span><span class="post-backlinks post-comment-link"></span><span class="post-icons"><span class="item-control blog-admin pid-1497818000"><a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2499100793898976318&amp;postID=8745419208294163413" title="Editar entrada"><img class="icon-action" src="https://profesorgarrocha.blogia.com/upload/externo-cd56714f2fd775954efb99fa5557f458.gif" border="0" width="18" height="18" /> </a></span></span></p><p class="post-footer-line post-footer-line-2"><span class="post-labels"></span></p><p class="post-footer-line post-footer-line-3"></p></div><h2 class="date-header">jueves 24 de enero de 2008</h2><div class="post hentry uncustomized-post-template"><a name="7350383309475766877"></a><h3 class="post-title entry-title"><a href="http://elflacojoaquinsabina.blogspot.com/2008/01/frases-celebres-del-flaco.html">Frases celebres del Flaco...:</a> </h3><div class="post-header-line-1"></div><div class="post-body entry-content"><p><span class="mw-headline"></span></p><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"No hay nostalgia peor que a&ntilde;orar lo que nunca jam&aacute;s sucedi&oacute;"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"La noche que perdiste el miedo al miedo, fue tan corta que dura todav&iacute;a" </span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"La noche que yo amo no amanece jam&aacute;s"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Los besos que perd&iacute;, por no saber decir: Te necesito"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"La noche se har&aacute; tarde tan temprano que enfermar&aacute;n de oto&ntilde;o los inviernos"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Cuando se desprometen las promesas la infame soledad es un partido mejor que la peor de las sorpresas" </span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Llevaba la falda tan corta que se le ve&iacute;an mis pensamientos" </span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"En mi casa no hay nada prohibido pero no vayas a enamorarte, con el alba tendr&aacute;s que marcharte para no volver"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"La buena reputaci&oacute;n es conveniente dejarla caer a los pies de la cama"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Hoy tienes la ocasi&oacute;n de demostrar que eres una mujer ademas de una dama"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"El zagu&aacute;n donde te desnud&eacute; sin quitarte la ropa"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Hay caprichos de amor que una dama no debe tener"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Que el maquillaje no apague tu risa"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Y la vida sigui&oacute; como siguen las cosas que no tienen sentido"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Puedo ponerme cursi y decir que tus labios me saben igual a los labios que beso en mis sue&ntilde;os"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Lo nuestro dur&oacute; lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks... "</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Yo s&oacute;lo te cont&eacute; media verdad al rev&eacute;s, que no es igual que media mentira."</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"El traje de madera que estrenare no esta siquiera plantado"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"En Comala comprend&iacute; que al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"De sobras sabes que eres la primera, que no miento si juro que dar&iacute;a por ti la vida entera...y sin embargo, un rato cada d&iacute;a, ya ves,...te enga&ntilde;ar&iacute;a con cualquiera, te cambiar&iacute;a por cualquiera"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Y me envenenan los besos que voy dando... y sin embargo cuando duermo sin ti contigo sue&ntilde;o y con todas si duermes a mi lado"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Que el calendario no venga con prisas,</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">que el diccionario detenga las balas"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Que ser valiente no salga tan caro,</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">que ser cobarde no valga la pena"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Ma&ntilde;ana era nunca y nunca llegaba pasado ma&ntilde;ana"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Lo que s&eacute; del olvido lo aprend&iacute; de la luna,</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">lo que s&eacute; del pecado lo tuve que buscar"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Puedo ponerme humilde y decir,</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">que no soy el mejor, que me falta valor,</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">para atarte a mi cama"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Ahora que sin saber, hemos sabido, querernos, como es debido, sin querernos, todav&iacute;a"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Solo se que algunas veces, cuando menos te lo esperas el diablo va, y se pone de tu parte"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Por decir lo que pienso, sin pensar lo que digo, mas de un beso me dieron y mas de un bofeton"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"De ti depende, y de m&iacute;, que entre los dos siga siendo ayer noche, hoy por la ma&ntilde;ana"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Un beso es solo un asalto y la cama es un ring de boxeo"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse da&ntilde;o"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Y aunque quiera olvidar no se me olvida, que no puedo olvidarte"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Mas vale que no tengas que elegir, entre el olvido y la memoria"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres, porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"El d&iacute;a del juicio final, puede que Dios sea mi abogado de oficio"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Qu&eacute; poco rato dura la vida eterna por el t&uacute;nel de tus piernas"</span></span></h3><h3 style="font-style: italic; font-family: arial"><span style="font-size: 85%"><span class="mw-headline">"Lo peor de la amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos"</span></span></h3><h3><span class="mw-headline"><span style="font-size: 85%; font-style: italic; font-family: arial">"Dormir contigo es estar solo dos veces, es la soledad al cuadrado"</span></span></h3><p></p><div style="clear: both"></div></div><div class="post-footer"><p class="post-footer-line post-footer-line-1"><span class="post-icons"><span class="item-control blog-admin pid-1497818000"><a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=2499100793898976318&amp;postID=7350383309475766877" title="Editar entrada"></a></span></span></p><p class="post-footer-line post-footer-line-2"><span class="post-labels"></span></p><p class="post-footer-line post-footer-line-3"></p></div></div><div class="post hentry uncustomized-post-template"><a name="5093614957435970501"></a><h3 class="post-title entry-title"></h3><div style="clear: both"></div><div class="post-footer"></div></div>]]></description><pubDate>Wed, 06 Feb 2008 23:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>DEBATE EN HOGUERAS. - Todo anticipado hace varios meses por la Dra. LUC&#xCD;A ANG&#xC9;LICA FOLINO</title><link>https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/020501-debate-en-hogueras-todo-anticipado-hace-varios-meses-por-la-dra-lucia-angelica-folino.php</link><guid isPermaLink="true">https://profesorgarrocha.blogia.com/2008/020501-debate-en-hogueras-todo-anticipado-hace-varios-meses-por-la-dra-lucia-angelica-folino.php</guid><description><![CDATA[<div class="entry" id="entry-122650"><h2 class="entry-header">&iquest;Blogs o periodismo tradicional?</h2><div class="entry-content"><div class="entry-body">En el II Congreso Internacional de Burgos, en Espa&ntilde;a, que es un Congreso relevante y que fue inaugurado por Felipe, el pr&iacute;ncipe heredero, los panelistas fueron muy cr&iacute;ticos con los blogs y propusieron un retorno al periodismo tradicional. <br />Los blogs ser&iacute;an una fuente de subjetivismo, cuando no de sentimentalismo, que se expande, que coloniza los espacios de la informaci&oacute;n p&uacute;blica relevante y que degrada a los medios. <br />Las conclusiones del Congreso proponen taxativamente un retorno al periodismo tradicional; a las rutinas del chequeo de lo que se publica, al registro cotidiano de los avatares espacio p&uacute;blico en los medios. <br />Pregunto: &iquest;No pueden convivir los blogs con el periodismo tradicional? &iquest;Tienen efectivamente los blogs una impronta imperial, capaz de borrar al periodismo tal como es conocido hasta ahora? <br />Y si es as&iacute;, &iquest;por qu&eacute; ser&aacute;? <br />O &iquest;No es as&iacute;?<br /><br /></div><div class="entry-more" id="more"></div></div><p class="entry-footer"><span class="post-footers">Publicado por Miguel Wi&ntilde;azki en Febrero 4, 2008 4:42 PM</span> <span class="separator">&#124;</span> <a href="http://weblogs.clarin.com/apariencias/archives/2008/02/blogs_o_periodismo_tradicional.html">Enlace permanente</a> </p></div><div class="comments" id="comments"><div class="comments-content"><h3 class="comments-header">Comentarios</h3><div class="comment" id="comment-679249"><div class="comment-content"><p>Dudo mucho que el periodismo tradicional muera, pero s&iacute; estoy seguro que el periodismo ciudadano en blogs vino para quedarse.</p><p>Considero que, tal como funciona una simbiosis, ambos se alimentan mutuamente y eso es fant&aacute;stico.</p><p>El periodismo tradicional cambia, evoluciona se enriquece; pero no por eso deja de ser periodismo tradicional.</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: <a href="http://ele-zeta.com.ar/">Lucas</a> &#124; <a href="/admin.php#comment-679249">Febrero 4, 2008 5:44 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679325"><div class="comment-content"><p>Hola querido Miguel. Yo preguntar&iacute;a: Los libelos, pasquines, folletos y revistas partidarios y de artes, &iquest;eliminaron o reemplazaron a los grandes diarios? &iquest;Un kiosko de barrio, puede destruir a Wall Mart?<br />Tambi&eacute;n podr&iacute;a preguntar: &iquest;Los blogs son a los grandes medios, lo que la ex&eacute;gesis protestante a la Iglesia?<br />Un abrazo<br /></p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Alejandro Garvie &#124; <a href="/admin.php#comment-679325">Febrero 4, 2008 6:17 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679359"><div class="comment-content"><p>Miguel, creo que es una discusi&oacute;n mal enfocada, ya que no se puede discutir acerca de un canal y un medio, son conceptos distintos. La idea ser&iacute;a ver como se pueden complementar, ayornar.<br />Slds!</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: <a href="http://www.tribunavacia.com.ar/">Jos&eacute;</a> &#124; <a href="/admin.php#comment-679359">Febrero 4, 2008 6:28 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679363"><div class="comment-content"><p>...en otras palabras:</p><p>El rey ese ahora nos dice a nosotros, el publico en general que opina en blogs:</p><p>"pero por que no te callas!"</p><p>El, como buen representante se la elite, quiere que se vuelva al control de la opinion atravez de la ferrea mano de las oligarquias y su vercion moderna, las multinacionales.</p><p>Tarde o temprano lo virtual sera controlado de alguna manera, ya hay espasmos fascistas en Inglaterra, donde se le pide a los decanos universitariosy a los estudiantes "sobresalientes" que reporten al servicio de inteligencia a los estudiantes disidentes.</p><p>Por algo se empieza. </p><p>Mal lo veo.</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Juan Mondiola &#124; <a href="/admin.php#comment-679363">Febrero 4, 2008 6:30 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679387"><div class="comment-content"><p>Dudo que el periodismo tradicional muera. Aunque tal vez mueran los periodistas de hambre o migren a otras profesiones.</p><p>Decir que los blogs matar&aacute;n al periodismo tradicional es como decir que el chat significar&aacute; el abandono del acto de seducir, de hacer "el filito", en la v&aacute;i p&uacute;blica.</p><p>Saludos,<br />Felix</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Felix &#124; <a href="/admin.php#comment-679387">Febrero 4, 2008 6:39 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679420"><div class="comment-content"><p>Supongo que el blog es el espacio de expresi&oacute;n de aquellos que no son periodistas pero gustan de escribir y de comunicar algo a otras personas.</p><p>Aunque en verdad ha habido una explosi&oacute;n desmedida de blogs... algunos no demasiado originales, otros llenos de faltas de ortograf&iacute;a... </p><p>De todas formas, no... no pienso que los blogs reemplacen al periodismo. La funci&oacute;n de informar les corresponde a los periodistas. </p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Calypso &#124; <a href="/admin.php#comment-679420">Febrero 4, 2008 6:54 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679614"><div class="comment-content"><p>No creo que los blogs reemplacen al periodismo tradicional, hay algo en el "ser" del periodista que es irreemplazable, es la curiosidad ante un hecho X, y el conocimiento profundo de este y sus circunstancias. No veo en los blogs esa t&eacute;cnica, por lo tanto la opini&oacute;n/informaci&oacute;n all&iacute; publicada es ef&iacute;mera, caso contrario al del dato perid&iacute;stico. Gracias</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: silvio &#124; <a href="/admin.php#comment-679614">Febrero 4, 2008 8:13 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679645"><div class="comment-content"><p>Desde donde opinar ?. Fuente de subjetivismo y sentimentalismo, que coloniza los espacios relevantes y los degrada. Y yo que crei que esos eran los peores vicios del periodismo tradicional, ahora me vengo a enterar que son los defectos que se les adjudica a los blogs. Como eso de la impronta imperial, suena demasiado fuerte, en los que han sido opositores de sus efectos, pero en boca de los genuflexos de los poderosos, aparece como una suerte de confesi&oacute;n de parte. En f&iacute;n, que las viejas y nobles pr&aacute;cticas period&iacute;sticas, de chequ&eacute;o de fuentes y fundamentalmente del est&iacute;lo prescindente de lo vulgar y procaz, contin&uacute;en, no parece que pueda ser un impedimento para una coexistencia pac&iacute;fica &oacute; al menos civilizada, de dos maneras diferentes de ver la realidad, que es tal, en tanto se acepte la diversidad de abordaje. Despues, como decia mi abuela; "... siempre hay gentes para todo...". </p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Epicuri de grege porcum &#124; <a href="/admin.php#comment-679645">Febrero 4, 2008 8:27 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679650"><div class="comment-content"><p>Los blogs lo &uacute;nico que hacen es dar la oportunidad de expresar nuestra opini&oacute;n a aquellos que no tenemos acceso directo a estos medios de comunicaci&oacute;n. Nada mas. &iquest;Qu&eacute; tendr&aacute; que ver &eacute;sto con el periodismo profesional?, por favor.... Lo que entiendo que s&iacute; tienen que hacer los titulares de &eacute;llos es controlar las entradas, como se hace en esta casa, para evitar que se conviertan en cloacas. Solo eso.<br />Como ejemplo de lo que digo, echen un vistazo cualquier dia de estos al del periodista Juan Cruz Ruiz, de el diario El Pais, de Madrid.</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Jose Luis &#124; <a href="/admin.php#comment-679650">Febrero 4, 2008 8:28 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679743"><div class="comment-content"><p>Jose aggiornar. Con raz&oacute;n la p&aacute;gina se llama tribuna vac&iacute;a.</p><p><br />Omar Belt</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Omar Belt &#124; <a href="/admin.php#comment-679743">Febrero 4, 2008 9:03 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679842"><div class="comment-content"><p>Miguel: creo entrever una sutil defensa de los blogs, o al menos un derecho a la convivencia con el periodismo tradicional. A m&iacute; me gustan los blogs. Me siento m&aacute;s cerca de la informaci&oacute;n, y tambi&eacute;n m&aacute;s cerca de quien la produce. Son mucho m&aacute;s excitantes. Y creo que al periodista que escribe en un blog tambi&eacute;n le debe pasar lo mismo. Tener una respuesta inmediata de sus lectores, un comentario, un mail, entablar un di&aacute;logo virtual, pasar al chat, al tel&eacute;fono luego&hellip;y seguir. S&eacute; que a vos te interesa eso, por eso aunque sos un periodista tradicional, te has rendido a las bondades de los blogs&hellip;m&aacute;s cercanos, interactivos y excitantes. Bravo por eso! Segu&iacute; escribiendo y no te preguntes tanto. Un blog es una oportunidad para informar y, como sabemos, para producir relaciones m&aacute;s cercanas, m&aacute;s &iacute;ntimas e interesantes con los lectores y (sobre todo) lectoras. Vas en la direcci&oacute;n correcta. Caiga quien caiga. </p></div><p class="comment-footer">Publicado por: maga &#124; <a href="/admin.php#comment-679842">Febrero 4, 2008 9:41 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-679883"><div class="comment-content"><p>Soy estudiante de periodismo y la mayor&iacute;a de mis profesores nos alentaban a abrir un blog a modo de "carta de presentaci&oacute;n". Seg&uacute;n ellos, es un buen recurso para alimentar un curr&iacute;culum. Yo tengo uno, pero lo tomo como pr&aacute;ctica personal de la profesi&oacute;n. All&iacute; explayo e investigo todo lo que me interesa. No creo que en un futuro reemplacen la profesi&oacute;n sino que ser&iacute;a un buen camino para aquellos que aspiran a desempe&ntilde;arse independientes a multimedios.</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Romix! &#124; <a href="/admin.php#comment-679883">Febrero 4, 2008 10:10 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-680145"><div class="comment-content"><p>La comunicacion entre internautas es un hecho irreversible.Cualquiera sea la modalidad.Esta bastante claro que ha concedido a los usuarios de Internet libertad de expresion.<br />Ha dado a millones de sujetos pasivos de una opinion siempre censurada o controlada (m&eacute;todo mas sutil de censura del juego democratico) por los medios,en la medida que los periodistas y los comunicadores en general,no son necesariamente libres de compromisos u obligaciones para con sus facilitadores (patrones),el &#39;derecho al pataleo&#39;.<br />Mientras exista la prensa escrita habra periodismo.Que este responda a la llamada &#39;libertad de prensa&#39; o no es responsabilidad de sus patrones y sus escribas. Seguira su camino pero teniendo enfrente otra via de comunicacion libre de compromisos que aficha en general sus colores cuando tiene un compromiso.Por otro lado,los manipuladores asalariados de opinion tambi&eacute;n disponen de la red informatica para hacerse leer.<br />Lo importante es la diversidad que atrae a quien no es conformista y tiene mas preguntas que respuestas.Que &#39;aviva el seso y despierta&#39;.Que permite elegir de acuerdo a un pensamiento informado desde diversas fuentes y con opiniones consensuadas o diferentes.Que permite ponderar las cosas desde puntos de vista diferentes.Que permite el juego sano del proceso dinamico mental subjetivo-objetivo para fundamentar un juicio.<br />Hay muchos internautas instruidos,con buenas ideas y buena capacidad de expresion.Y lo mas valioso,son personas que no tienen la necesidad de ser escribas de una prensa determinada para ganar su salario.Expresan el derecho a la libertad de expresion sin censura previa.<br /></p></div><p class="comment-footer">Publicado por: horacio &#124; <a href="/admin.php#comment-680145">Febrero 5, 2008 1:23 AM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-680242"><div class="comment-content"><p>Los blogs s&iacute; pueden reemplazar al periodismo tradicional, como el chat puede reemplazar a la seducci&oacute;n "face to face", como la hotline puede reemplazar a una relaci&oacute;n sexual "normal", digamos. Todo puede ir perdiendo consistencia y calidad, torn&aacute;ndose cada vez m&aacute;s s&oacute;rdido y liviano. Pero ese es un modo tradicional y pacato de ver el asunto. En realidad, estas nuevas formas de informar y relacionarse son muy beneficiosas. Por ejemplo: un periodista cansado del trabajo rutinario de un diario puede resucitar en un Blog y sentirse una estrella; una oficinista aburrida puede transformarse en una vampiresa en el Chat y conquistar al cansado periodista resucitado en el Blog; una ex - esposa despechada puede sentirse atendida y consolada con una Hotline semanal del culp&oacute;geno ex &ndash; marido, el periodista resucitado en el Blog y devenido conquistador de las Am&eacute;ricas en el Chat. Y todos contentos en sus horas de trabajo: los aburridos pasan a divertirse; los cincuentones juegan a tener quince a&ntilde;os; las gordas y feas son bell&iacute;simas y deseables; los mediocres se convierten en genios (total se trata de hablar poco y mal, digo, en los blogs, en el chat, en la hotline). Todos revolcados en el mismo lodo, en la hoguera de vanidades, en la nada lateral de los pantanos, dir&iacute;an los pacatos. </p><p>Conozco, y seguro tambi&eacute;n Miguel, de las delicias de los blogs que esconden mensajes personales m&aacute;s all&aacute; de la informaci&oacute;n que ofrecen, de los chats subidos de tono y de las hotlines (gratuitas y con alguna vieja o nueva amiga/o) que calientan y hacen acabar igual o mejor que una relaci&oacute;n sexual del tipo "normal", digamos. De eso, todos sabemos. </p><p>Las nuevas formas de la comunicaci&oacute;n (blogs, chats, hotlines) te dan sorpresas, sorpresas te da la vida (como dice la canci&oacute;n). Y hay que abrirse (no s&oacute;lo de piernas, sino de mente tambi&eacute;n) para gozar de esas sorpresas. &iquest;O no es as&iacute; Miguel Wi&ntilde;azki, querido &ldquo;periodista tradicional y blogger&rdquo;, maestro de periodistas, Director de Maestr&iacute;a y buscador de placeres varios a trav&eacute;s de las nuevas tecnolog&iacute;as? (Recuerdo a&uacute;n tu post &ldquo;Busco el placer&rdquo;)</p><p>Bienvenidos al juego m&aacute;s maravilloso y pat&ntilde;etico de todos: buscar el placer y olvidarse de la felicidad (en el barrio antes se dec&iacute;a simplemente &ldquo;ser un jeropa&rdquo;)<br /></p></div><p class="comment-footer">Publicado por: anapatriciagus &#124; <a href="/admin.php#comment-680242">Febrero 5, 2008 3:08 AM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-680352"><div class="comment-content"><p>&iquest;La diferencia entre blogs y periodismo serio ser&iacute;a que los blogs son espacios de expresi&oacute;n subjetiva y el periodismo serio tiene rutinas tales como el chequeo de lo que se publica y el registro cotidiano de los avatares espacio p&uacute;blico en los medios?<br />&iquest;De veras?<br />Si se lo contaran a un marciano que reci&eacute;n llega a este planeta... &iquest;pensar&iacute;a eso, al comprar alguno de los principales matutinos o al encender la tele? <br />&iquest;Ustedes dicen?</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Umbrella &#124; <a href="/admin.php#comment-680352">Febrero 5, 2008 4:27 AM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-680600"><div class="comment-content"><p>Los blogs deberian seguir siendo una alternativa al periodismo digital. No se puede reportar una noticia con un estilo particular, con la marca de un blogger. La noticia debe ser relatada con la marca de lo sucedido y pongo en duda si es posible eso dado lo partidarios que es el periodismo mientras que el blog debe ser el espacio para interpretarla con usos personales para hacer desde una anecdota hasta una aproximacion a un acontecimiento de la vida real del blogger. (no es f&aacute;cil, pero suena interesante)</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Martin &#124; <a href="/admin.php#comment-680600">Febrero 5, 2008 9:00 AM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-680638"><div class="comment-content"><p>Habria que pensar (criticamente) los argumentos. Empecemos por el primero: Los blogs son fuente de subjetivismo, y acaso el periodismo tradicional no lo es?, si lo es, porque el metodo periodistico es una forma de objetividad, no la objetividad misma. Sentimentalismo,....no se que habran querido decir, poco claro. Degrada los medios,....hay muchos medios ya degradados en la mentes de muchas personas, pero claro aquellos no pueden contemplar su propia degradacion, como realizarian su inter&eacute;s?.Ahora, esto es v&aacute;lido para los blogers tb, ya que estas carencias estan igualmente presentes. Pienso que conviven, y van a seguir conviviendo mas all&aacute; de un intento de censura de un grupo reducido, que quiere solo quiere defender un inter&eacute;s. </p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Leonardo &#124; <a href="/admin.php#comment-680638">Febrero 5, 2008 9:26 AM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-680672"><div class="comment-content"><p>Qu&eacute; anacr&oacute;nicos Felipe &amp; Co.</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: Jos&eacute; Mar&iacute;a &#124; <a href="/admin.php#comment-680672">Febrero 5, 2008 9:48 AM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-680685"><div class="comment-content"><p>Comparar blogs y periodismo es como comparar un bife con un tenedor.<br />Un Blog es una herramienta, un soporte desde donde se pueden mostrar materiales digitalizados, tanto un curr&iacute;culum como diario completo. El periodismo es una profesi&oacute;n.<br />Puede haber periodistas que usen blogs para comunicar y otros que usen un diario de papel o un portal tradicional 1.0<br />El planteo es errado porque parte de premisas incontrastables.<br />Un tema para analizar o contrastar puede ser la capacidad de informar o la de marcar agenda de una y otra herramienta, por ejemplo. O el rol de los periodistas frente a estas nuevas herramientas ciberneticas. O el rol de los ciudadanos digitales con cultura bloguera socializando sus vidas y sus opiniones.<br />Otro tema que se pasa por alto ac&aacute; es la diferencia fundamental entre blog y blogosfera, que es el universo de blogs enlazados, likeados. <br />Finalmente, cuando se refieren a "tradicional", &iquest;que es lo "tradicional" para quienes asisten a ese congreso?&iquest;un portal de hace un a&ntilde;o?&iquest;un diario de papel?&iquest;la escritura en tercera persona?&iquest;una olivetti?&iquest;una computadora Pentium uno?... Ante tanta necesidad de an&aacute;lisis ret&oacute;rico hay una cosa que est&aacute; claro en el terreno emp&iacute;rico: ES MAS FACTIBLE QUE MA&Ntilde;ANA EXISTAN MAS BLOGS QUE HOY Y NO MENOS. Por ende, LOS MULTIMEDIOS TENDRAN CADA VEZ MAS BLOGS CON SUS PERIODISTAS ESCRIBIENDO. LOS HOSPITALES MAS MEDICOS CON BLOGS DONDE CUENTEN SUS VIDAS. MI ABUELA TENDRA UNO CONTANDO RECETAS DE COCINA Y ASI SERA EL MUNDO MUY PRONTO. &iquest;SE ACUERDAN CUANDO ERA RARO Y CARO UN CELULAR CON TAPITA?, HOY LOS MAS POBRES LOS TIENEN Y SE COMUNICAN CON MENSAJES DE TEXTO. LO MISMO SERA EL ACCESO A INTERNET Y LA POSIBLILIDAD DE EXPRESARSE DE TODO EL MUNDO. UN BLOG ES FACIL Y BARATO (MAS BARATO QUE UN CELULAR SI LO HACES DE UN CIBER). SI SE SABE USAR ES MUY, PERO MUY UTIL. <br />Los periodistas deber&aacute;n adaptarse o la mayor parte del mundo, que muy pronto bloguer&aacute; directamente desde sus celulares, los mirar&aacute; del mismo modo que hoy nuestros hijos se r&iacute;en -o peor, les tienen lastima- de los maestros en el aula porque no saben usar que es un fotolog!!!</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: <a href="http://www.sebalorenzo.com.ar/">Sebasti&aacute;n Lorenzo</a> &#124; <a href="/admin.php#comment-680685">Febrero 5, 2008 9:55 AM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-680892"><div class="comment-content"><p>El blog es un medio, el periodismo una actividad profesional. El blog es una herramienta (&uacute;til, si se la sabe utilizar -valga la redundancia-, como dicen por ah&iacute;). Que alguien escriba un blog no significa que haga periodismo ni que sea periodista. Aunque s&iacute; hay periodistas que escriben en blogs y hacen muy buen periodismo. Quede claro: el que teme no es el periodismo, tradicional o no; son las empresas period&iacute;sticas las que tienen miedo de perder un mercado que ha generado fortunas y es la clase dirigente la que tambi&eacute;n teme, porque si antes sab&iacute;an d&oacute;nde aceitar para que el engranaje dejara de chirriar, ahora se encuentran con que, como el poder l&iacute;quido de Bauman, la investigaci&oacute;n y la cr&iacute;tica tambi&eacute;n se diversifica y se les escurre de los bozales.</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: <a href="http://locugasura.blogspot.com/">El Guille</a> &#124; <a href="/admin.php#comment-680892">Febrero 5, 2008 11:34 AM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-681047"><div class="comment-content"><p>siempre hubo enemigos de la libertad...de los otros.</p></div><p class="comment-footer">Publicado por: mariela &#124; <a href="/admin.php#comment-681047">Febrero 5, 2008 12:32 PM</a> </p></div><div class="comment" id="comment-681124"><div class="comment-content"><p>Hay algo que no me queda claro, a qu&eacute; llaman los del congreso al periodismo tradicional?<br />Porque supongo que no estar&aacute;n hablando contra el medio, sino contra la forma.<br />Entonces a qu&eacute; se refieren? O mejor dicho, a qu&eacute; le temen? A la opini&oacute;n que un periodista pueda hacer p&uacute;blica a trav&eacute;s de un blog, despeg&aacute;ndose de la mera funci&oacute;n informativa? No creo que cualquier periodista que se precie de tal, salga a informar y opinar en un blog sin haber hecho la previa evaluaci&oacute;n de fuentes. O ser&aacute; que en realidad el verdadero temor subyacente, es que la opini&oacute;n de la gente termine moldeando, de alguna manera, el perfil period&iacute;stico de determinado medio? Yo dir&iacute;a que, por el contrario, es una buena oportunidad de afinar la punter&iacute;a en ese caso. Qu&eacute; mejor que tener la opini&oacute;n de la gente, de muchas de las cuales hasta se puede hacer un perfil socioecon&oacute;mico, para saber hacia d&oacute;nde o c&oacute;mo enunciar las noticias para captar m&aacute;s adeptos. No s&eacute;, hay algo que no me cierra en la disyuntiva. Por qu&eacute; uno u otro y no ambos? Me parece que se trata m&aacute;s de un tema de intereses creados que tratan de cuidar de la globalizaci&oacute;n. Y bueno&hellip; van a tener que hacer mucho esfuerzo&hellip; y me temo que en vano.<br />Saludos,</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>En el blog standup-wakeup.blogspot.com&nbsp; Lu, manifiesta su postura respecto de porqu&eacute; comenta si todav&iacute;a no le han pagado sus servicios.</p></div></div></div></div>]]></description><pubDate>Tue, 05 Feb 2008 20:35:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
